10 de abril de 2015

Querido* Mariano.

Me atrevo a escribirte esta carta porque no dejo de escuchar por la tele, en todas y todos los noticiarios, que la crisis es historia, que la recuperación ha empezado y que en España(coño) vuelve a amanecer. Ciertamente y antes de nada debo estar de acuerdo con ese subordinado tuyo tan facha chuloputas simpático (¿Hernando?, soy fatal para los nombres) en que el vuestro es un problema de comunicación, algo falla en el sistema de recepción si soy incapaz, a pesar de tener estudios y una cierta comprensión lectora, de detectar esos brotes verdes. Pero no te preocupes, seguiré buscando que en algún sitio estarán, seguro.

Es sin duda gracias a la próxima convocatoria electoral y con fines puramente partidistas recuperación económica de este gran país que estás hundiendo y amordazando brillantemente gestionando que han aparecido de nuevo ante nosotros medidas políticas de marcado corte progresista. Por esto me atrevo a sugerirte una nueva medida que aseguraría que los españoles, idiotas que son, volvieran a confiar en ti, oh gran líder. Además, seguro que limpiaría la mala imagen que a tu partido aportó esa diputada, hija de otro prohombre del partido que pasa hoy sus horas bajas para regocijo de la mayoría en el calabozo, fruto sin duda de la envidia y la maledicencia típicas de este país. Sí, esta imagen que no dejan de restregarte rojos irredentos como el Wyoming:


Sí, que se jodan, que hay mucho parásito que vive del cuento y hay que incentivar que se muevan, di que sí.

Pero ¡te ha dado mala imagen! Así que te hago una sugerencia, ¿qué tal si anulas estas medidas incentivadoras para la búsqueda de empleo? Seguro que cientos de miles de parados te lo agradecerían y te llenarían de votos pues todos sabemos que el obrero tonto vota a la derecha y en este país una cosa que no falta son tontos.

Así que venga, ¡ponte a ello!, que es lo que hace falta para que te vean como el líder carismático que eres, ánimo, sé que tú puedes, querido* Mariano.

Pero oye, hazlo ya, ahora, venga payo**.

Salud y a pasarlo bien o algo***.

Postdata: ya si eso lo de poner los presupuestos destinados a la cosa de la ciencia a la altura de los países del entorno para permitir un auténtico desarrollo futuro, mejor lo dejamos para otro día, que tampoco quiero sobrecargarte de trabajo, hay tanta prensa deportiva por leer... Además, si este país es sólo para camareros, no hay que molestarse en cambiarlo, hombre.

(*) Licencia artística. Quiere decir justo todo lo contrario.

Venga, sin que tenga nada que ver con lo que le llamaría realmente, porque mis papás me dieron una buena educación, un simpático vídeo para alegrarnos el día:



(**) Sí, hoy me pagaron el primer mes aplicando la incentivación. El 50% de la base de cotización, 500 y poco €. Mejor ya no digo lo que me queda tras pagar el alquiler y no sé como haré para pagar alguna factura que viene este mes. Lástima que dios no exista porque Alá no proveerá, de eso estoy seguro. Incentivar la búsqueda de empleo no sé si lo hará; en mi caso claramente no, pues estoy en búsqueda activa desde antes de quedarme en paro (es lo que tienen los contratos en proyectos de investigación, sabes cuando acaban desde que firmas tu incorporación). Lo que sí incentiva es la depresión, por un lado, y las ganas de ponerse a fabricar cócteles Molotov y desempolvar el Libro de cocina del anarquista por el otro. Pero sin acritud.
Bueno, no, con acritud y mucho odio.

(***) No te voy a decir que es lo que te deseo realmente pues es posible que me mandaran a los GEOs o algo similar. Seguro que bajo la nueva legislación es terrorismo o algo así.
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