1 de abril de 2015

La primavera, que me la trae al pairo.

La entrada de todos los 1 de mes, sí, ésa, la de los libros:

#21.- Neal Stephenson - Reamde. O el mundo a velocidad de videojuego.

Acción, tecnología. El último de Stephenson que lo tenía por aquí, arramblado y sin empezar. Hasta que lo hice, dejé la pila a un lado y me lo terminé en el par de días. Vamos, muy recomendable (a una amiga le pasó lo del virus del libro, éste no pero sí uno que hace lo mismo y, dado que compartíamos con más gente una carpeta de Dropbox aún no se me ha quitado la paranoia; desde hace un mes, ains). El único pero, que siempre se lo pongo al sr. Neal, es el final, siempre los encuentro demasiado precipitados. Un 9.

De la contraportada: En todo el mundo, millones de pantallas de ordenador parpadean con el cuidadosamente codificado mundo T'Rain, un adictivo juego de rol de fantasía y aventura on-line. Sin embargo, piratas informáticos clandestinos de China acaban de lanzar un virus contagioso denominado Reamde, que se expande de un jugador a otro por el mundo de los videojuegos —tomando los discos duros como rehenes en el proceso— el ordenador de un hombre poderoso y peligroso está infectado, provocando que la violencia cuidadosamente medida del mundo on-line se extienda al mundo real. Un charlatán contable de la mafia y adicto a Internet es brutalmente silenciado por sus jefes rusos, y Zula —una talentosa joven programadora de T'Rain— es secuestrada y empaquetada en un jet privado. Cuando cruza los cielos en compañía de su novio en compañía de su novio, con el que había roto horas antes, y de un brillante hacker húngaro que puede ser su única esperanza, se encuentra atrapada en una vorágine de agentes del servicio secreto chino, libertarios americanos amantes de las armas, el submundo criminal ruso y una célula de Al Qaeda dirigida por un carismático galés, cada una una hebra de un mundo interconectado que converge dramáticamente en T'Rain. Un thriller inimitable y convincente que lleva desde la Columbia Británica al sudoeste de China a través de Rusia y el mundo de fantasía de T'Rain, Reamde es una épica irresistible fruto de la imaginación única de uno de los escritores más personales de hoy en día.


#22.- Robert A. Heinlein - Estrella doble.

Ciencia ficción. Relectura. Mi cabeza, yo y otros animales. Porque lo de siempre, el título no me suena, empiezo a leerla y desde el primer párrafo me digo "ya la he leído" pero ya que estoy lo termino. Un clásico entretenido con marcianos en Marte, venusianos en Venus y política en el Sistema Solar. Un 7.5.

#23.- Arturo Pérez-Reverte - Corsarios de Levante.

Historia, aventuras. Hacía como cienes y cienes de años que no me enfrentaba a ninguna aventura del Capitán Alatriste y, que quieres que te diga, las recuerdo como más entretenidas y emocionantes. Quizás es porque transcurre casi totalmente en el mar y D. Arturo se pierde en toda la terminología, D. Arturo o uno, que también puede ser (y menos mal que el e-reader tiene diccionario), pero no sé, se hace pesado. Prescindible para mí. Un 6.

De la contraportada: «Durante casi dos años serví con el capitán Alatriste en las galeras de Nápoles. Por eso hablaré ahora de escaramuzas, corsarios, abordajes, matanzas y saqueos. Así conocerán vuestras mercedes el modo en que el nombre de mi patria era respetado, temido y odiado también en los mares de Levante. Contaré que el diablo no tiene color, ni nación, ni bandera; y cómo, para crear el infierno en el mar o en la tierra, no eran menester más que un español y el filo de una espada. En eso, como en casi todo, mejor nos habría ido haciendo lo que otros, más atentos a la prosperidad que a la reputación, abriéndonos al mundo que habíamos descubierto y ensanchado, en vez de enrocarnos en las sotanas de los confesores reales, los privilegios de sangre, la poca afición al trabajo, la cruz y la espada, mientras se nos pudrían la inteligencia, la patria y el alma. Pero nadie nos permitió elegir. Al menos, para pasmo de la Historia, supimos cobrárselo caro al mundo, acuchillándolo hasta que no quedamos uno en pie. Dirán vuestras mercedes que ése es magro consuelo, y tienen razón. Pero nos limitábamos a hacer nuestro oficio sin entender de gobiernos, filosofías ni teologías. Pardiez. Éramos soldados.»


#24.- John Scalzi - The God engines.

Ciencia ficción y fantasía (sé que había un término para esta mezcla pero ahora no me acuerdo y eso que lo "aprendí" esta misma semana no recuerdo donde, ¿ficción fantástica?, algo). Novela corta de Scalzi que descubrí hace el par de días. Curioso planteamiento de los viajes espaciales y las conquistas. Un 8.

De la contraportada: Captain Ean Tephe is a man of faith, whose allegiance to his lord and to his ship is uncontested. The Bishopry Militant knows this -- and so, when it needs a ship and crew to undertake a secret, sacred mission to a hidden land, Tephe is the captain to whom the task is given.

Tephe knows from that the start that his mission will be a test of his skill as a leader of men and as a devout follower of his god. It's what he doesn't know that matters: to what ends his faith and his ship will ultimately be put -- and that the tests he will face will come not only from his god and the Bishopry Militant, but from another, more malevolent source entirely...

Author John Scalzi has ascended to the top ranks of modern science fiction with the best-selling, Hugo-nominated novels Old Man's War and Zoe's Tale. Now he tries his hand at fantasy, with a dark and different novella that takes your expectations of what fantasy is and does, and sends them tumbling.

Say your prayers...and behold The God Engines.


#25.- Joe Haldeman - Sueños infinitos.

Ciencia ficción. Recopilación de relatos cortos. ¡Aquí, aquí fue donde leí la definición de la mezcla de ciencia ficción y fantasía! Lo malo es que no me apetece nada ponerme a buscar la introducción al relato en el que se definía, otro día ya si eso. Muy buenos la gran mayoría de ellos. Un 8.5.

De la contraportada: Gente simple y gente rara, y no-gente. Bondadosos y maniáticos, sabios e ignorantes, héroes y villanos que protagonizan historias que se desarrollan en dimensiones de miles de años-luz o en el interior de la mente de un hombre. Sueños infinitos, reúne por primera vez en un volumen los cuentos más notables de Haldeman, entre los que se incluye el célebre Tricentenario, que le valió el codiciado Premio Hugo. Joe Haldeman, quizás el más aclamado de los jóvenes autores norteamericanos, ha escrito entre otros libros: La guerra interminable (1974), Puente mental (1976), Recuerdo todos mis pecados (1977).


#26.- Neil Gaiman - El velatorio. The Sandman X.

Cómic. Relectura. Y por fin termino la serie, quedando en espera de que sigan saliendo los números de Obertura, a ver joer. Un 9.

#27.- George Macdonald Fraser - ¡Tres hurras por Flashman!

Ficción histórica, aventuras, humor. Otro libro más (y si las cuentas van bien el penúltimo) de la saga de Flashman, nuestro antihéroe preferido. Quizás algo más flojo, pero aún así interesante y divertido. Un 7.

De la contraportada: Brillante colofón a la serie sobre el canalla más cobarde, rijoso y entrañable del Imperio británico, «¡Tres hurras por Flashman!» recupera tres hilarantes episodios que quizás el interesado, ya fuese por prudencia o por un inesperado pudor, pretendía mantener en el silencio. Los antecedentes inmediatos de la primera guerra mundial, el escándalo del bacará en el cual se vio envuelto el príncipe de Gales en 1890 y un envenenado enfrentamiento con míster Sherlock Holmes son los temas principales de estos tres relatos, que ahora George MacDonald Fraser saca a la luz público para regocijo de los miles de apasionados seguidores de los Diarios de Harry Flashman. Un personaje inolvidable.


#28.- Robert A. Heinlein - Solución insatisfactoria.

Ciencia ficción. Novela corta. Hombre, lo llaman premonitorio pero que un autor con contactos científicos en 1941 pueda prever el uso de la energía nuclear para terminar la guerra (aún equivocándose en su uso final) tampoco es para tanto. Bueno, o sí que uno no sabe lo que puede hacer. Interesante. Un 7.

De la contraportada: En 1943 la comunidad científica internacional está volcada en el desarrollo del arma definitiva que termine con la Segunda Guerra Mundial. Por casualidad, una científica americana descubre los letales efectos de un polvo radiactivo. Relato escrito en 1941, a meses para el ataque japonés a Pearl Harbor, y en el que Heinlein anticipa magistralmente el desarrollo del Proyecto Manhattan. A diferencia de la realidad, el gran descubrimiento no será un arma de fisión sino un polvo radiactivo altamente mortífero, derivado del proceso de purificación del uranio. El relato es mucho más que profético: especula brillantemente sobre lo que representaría para la Humanidad un arma de esas características: el Arma de destrucción masiva definitiva.


#29.- Neal Stephenson - Anatema.

Ciencia ficción. Cuando terminé Reamde (#21) me dio por revisar la bibliografía de Stephenson con lo que descubrí que éste, Anatema, era anterior y desconocido por mí así que tuve que sumergirme en él como siempre lo hago, devorando las casi 1.000 páginas del libraco en dos patadas. No te lo imaginas al empezar pero cuando te vienes a dar cuenta te estás enfrentando a un libro de ciencia ficción dura, con toneladas de física teórica y mecánica cuántica (o al menos algo suficientemente parecido) disfrazadas de tal modo que al principio te dices "vaya, al Neal le ha dado por hacer ficción medieval". A medida que avanzas (cuesta un poco empezar a engancharte) es cuando te das cuenta de que no, de que éste es uno de sus libros más fuertes en ficción especulativa. Me gustó. Un 8.

De la contraportada: Hace miles de años, el planeta Arbre estuvo al borde del colapso. Los nuevos intelectuales, los avotos, se reunieron para iniciar un nuevo tipo de vida. Mientras el planeta sufre multitud de transformaciones, el ritmo de evolución de los avotos es lento. Ahora, casi cuatro mil años después de la fundación del sistema, el Poder Secular parece ocultar que hay una nave alienígena orbitando el planeta. Descubrirla y establecer contacto con esos extraños seres es el gran trabajo que espera al protagonista, fra Erasmas.



Libros abandonados del mes:

L. Ronald Hubbard - Campo de batalla la Tierra I: Empecé a leerlo y al poco ya me di cuenta de que  la historia me sonaba y para este momento no me apetecía lo más mínimo revisitarla aunque no me acordara de gran cosa de ella (lo que siempre es negativo). Así que ahí se queda, en el limbo de los libros a releer.

James Jones - La delgada línea roja: De entrada me echó un poco para atrás el descubrir en el prólogo que se trataba de una novela, habiendo como hay tantos buenos relatos reales de la IIGM. Pero aún así empecé a leerlo y a las tres páginas seguía sin decirme nada, ni engancharme, ni gustarme lo más mínimo. Y teniendo la larga cola de espera que tengo pues otra vida será, oiga.



En fin, que aquí sigo, liándome con la cosa de los libros pues ya tengo una pila inconmensurable de libros empezados. Hay veces que me lío, me lío, me lío y luego para salir me cuesta Doraemon y la madre; y ojalá fuera sólo en las cosas de leer.

Venga, buen mes y, por favor, que alguien levante el pie del acelerador temporal, que se me está yendo el año y la vida y todo lo demás. Salud y tal.
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2 comentarios:

ANuRa dijo...

Si quieres mas del universo Gaiman/Sandman, has visto la serie Lucifer? Al parecer, un guionista le pregunto a Gaiman cual de todos los personajes de The Sandman mereceria un spin-off y Gaiman respondio "Lucifer Morningstar"... La historia tiene tantos recovecos como The Sandman, pero no ha sido escrita por Gaiman, asi que el producto luce menos, pero es bastante original.

exseminarista ye-ye dijo...

Muy hábilmente se la estoy regalando a la Señora de vez en cuando, de volumen en volumen; curiosamente me los leo yo primero ;)

Además, sé que hay un volumen suelto de Sandman publicado que será el próximo en caer cuando cobre un sueldo decente.

Y por supuesto estoy comprando Obertura en grapa aunque desespera muy mucho. Joder, el #3 lo compré en Londres en agosto y aquí no salió hasta navidades. Y del 4 aún ni se sabe. Es pa' degollarlos o algo.

¡Gracias eniwei! Y salud.