21 de noviembre de 2014

Qué habría sido de mi vida si...

Cuando era chiquitito, mucho más chiquitito que ahora, que algo he crecido y con 44 apenas he abandonado la adolescencia, acompañaba muchas veces, como no, a mi abuela y/o madre a visitar a una "tía" (creo que era segunda o tercera o algo así), pues como supongo que hacen todas las personas humanas con madres, abuelas y tías. Y mientras ellas se ponían a hablar de sus cosas o a hacer lo que hacen las madres (o las abuelas) al ir de visita, a mí me soltaban en el salón a que me entretuviera.

Yo siempre he sido muy fácil de llevar. Si me dejabas en algún lado donde hubiera algo de leer (si es que no me lo llevaba ya puesto) ahí me quedaba, sin dar la lata apenas (de hecho lo sigo haciendo; más de una vez me he quedado en el cuarto de algún amigo leyendo cómics mientra fuera, en las zonas comunes, se desarrolla una macrofiesta). En el caso que recuerdo el salón era oscuro, una casa terrera con las ventanas a la calle y un perrazo inmenso (para mí, un pastor alemán o perro lobo o las dos cosas a la vez, que yo de marcas de perro no sé mucho) hace que las ventanas estuvieran cerradas casi siempre. Y el techo alto, al menos para mí.

Pues allí me quedaba, con el perro normalmente, pues aunque ya me daban miedo los perros también en aquel entonces no me lo daban los conocidos. Y de éste creo recordar que a pesar de su supuesta fiereza de perro-lobo era un cachico de pan, al menos para conmigo. Y para leer tenía toda la colección de revistas de corazón de mi tía.

Y mi preferida era sin duda la Pronto, que para mí ahora que casi pienso diría que no era lectura apropiada para un tierno infante de 8-10 años, pero su morbo me atraía. Siempre he sido muy morboso, qué le vamos a hacer.

Y ya en el Pronto una de las secciones fijas era la que da título a la entrada (aunque no recuerdo si era "habría" o "hubiera"). Contenía una supuesta historia ""real"" en la que alguien imaginaba como podría haber sido su vida si no hubiera hecho algo en un pasado más o menos cercano. Por poner un ejemplo, el caso típico era la historia de Luisa Mari, separada con 32 años y con tres niños, que especulaba con como habría sido su vida si no hubiera entregado su pureza al Juan con 17 años, pero es que claro, se metía muchos porros por las venas y le pareció divertido, pero luego el Borja al descubrir que ya no era virgen se limitó a follársela y no querer nada más de ella, por lo que no fue la madre de sus hijos ni le acompañó en su vertiginoso (otra palabra que me encanta) ascenso social, cuando él acabó de jefe de empresa y gobernador civil, mientras que ella tuvo que conformarse con uno que no le dio más que problemas y palos que aguantó con resignación cristiana porque era su deber de mujer, hasta que la abandonó por otra más joven (sí, tal cual; seguro que más de una historia era así).

Qué habría sido de mi vida si..., ¿cuántas veces nos planteamos esto? Y total, pa' na', porque lo hecho hecho está. Y lo que es más, la gran mayoría de las veces ese "si" no depende de ti. Sí, vale, actuamos de ciertas maneras y formas en función de nuestra experiencia y vivencias, pero es estúpido mirar atrás con nostalgia o imaginarnos un presente inexistente. Qué quieres que te diga, Luisa Mari, Borja era gilipollas y también te habría pegado mientras te ponía los cuernos con la secretaria. Y si no le hubieras dicho que no eras virgen ni se habría enterado.

Y pa' mí que la gran mayoría de las historias eran inventadas, así te lo digo.

No sé, actualmente me limito a vivir o algo suficientemente parecido. Que ya es bastante, creo.

Salud y buen finde.
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4 comentarios:

ANuRa dijo...

El unico lujo de mi Autora, en verano, era comprarse semanalmente el Pronto. Y me pasaba lo mismo que a ti: daba cierto morbo leer las dos historias de dos paginas que solian incluir semanalmente (creo que la otra era en la linea de historia de amor que siempre triunfa o algo asi). Aparte de la moralina, a mi me sorprendia que todas las historias tuvieran la misma redaccion: parecian escritas siempre por la misma persona. Con el blablabla del amor puro, la entrega y la lealtad para el hombre.
Solian ser tan rocambolescas! Se me han quedado dos en la memoria. La primera era la de una mujer que fue violada de jovencita, aunque nunca dijo nada a nadie por la vergüenza. Se casa, tiene un hijo y, anyos mas tarde, el hijo la lleva a conocer a los padres de su futura y, zas!, reconoce la marca de nacimiento del padre de ella: es su violador de dos décadas antes! ... y se calla con gran dolor para no enturbiar la felicidad de su hijo, aguantando la presencia del otro con entereza por las madres son asi de sacrificadas. La otra aun me hace reir: mujer hombruna, sin atributos que la hagan agraciada, abandonada por el marido porque no se “encendia en la cama” (hoy la llamaríamos asexual), es asaltada en la calle por un tipo que solo se las apanya para romperle la blusa. Denuncia, y el policía que se encarga del caso la empieza a visitar a menudo. Al final, el buen hombre le propone matrimonio tras revelarle que su anterior esposa lo abandono despues de que el se quedara sin aparato reproductor en un accidente de trafico y no poder ya satisfacerla. Final feliz: ambos han encontrado la pareja de sus vidas (porque es miseria quedarse para vestir santos), por ser personas bellas y honestas y no como sus anteriores parejas, que no cumplieron con eso de “en la salud y en la enfermedad”.
Echo de menos esas historias… de alguna manera…

exseminarista ye-ye dijo...

Moralina, ésa es la palabra. Sí que en aquel entonces me las creía, pero hoy, en retrospectiva, estoy seguro de que algún cura-monja-santurrón era el encargado de escribirlas.

¡Busca en internet! Seguro que alguien se ha molestado en recopilarlas. Pero casi mejor que no me digas si las encuentras. O sí. Ay, no sé :P

Salud y saludos.

loquemeahorro dijo...

Es verdad "La" Pronto tenía esa sección que jamás conseguí leer pero es que a mí esa revista siempre me parecía no sé... como que habían envuelto con ella pescado.

¿Pija? Puede ¿Prejuiciosa? Seguro ¿Me libré de leer estas historias? Sí ¿Me han contado otras iguales o peores? También.

¿Por qué hago tantas preguntas? Ni idea ¿Qué hubiera sido de mi vida si hubiera leído La Pronto? ¿Y si no hiciera tantas preguntas?

exseminarista ye-ye dijo...

Probablemente de haberla leído tendrías la mente más sucia y enferma como uno que yo me sé. O a lo mejor es al revés, que yo, digo, ese uno que yo me sé leía lo que leía porque ya desde que era chiquitito tenía la mente sucia y enferma.

Cuanta duda. Y qué te voy a contar de cuantas dudas que ocupan nuestro tiempo.

Salud y saludos. Y tal.