14 de agosto de 2014

Londres, día 3 (editado)

Empezamos el día temprano que había que aprovecharlo. Es decir, pusimos el despertador a las 730 y salimos del hotel 2 horas después, para variar.  En fin, un café rápido para llevar y hacia el metro.

Como quedaba al lado de la estación entramos un momento en Hyde Park, que está a 5 min, justo donde se convierte en Kensington Gardens. Decidimos dejarlo para otro día que hoy teníamos otros planes.

Los jardines italianos de Kensington Gardens.

Así que de ahí fuimos directos a la catedral de San Pablo y sí, entramos. Vale, caro, 16.50£, pero realmente merece la pena. Y por muchos escalones que sean si pasas por allí no dejes de subir a la cúpula: impresionante.

La cúpula de la catedral de San Pablo.

Vista desde a cúpula.

Tras más de dos agotadoras horas y ya con un poco de hambre en el cuerpo subimos a Camden Town (y Market) donde habíamos quedado con N y S. Un burrito rápido y a pasearlo (la tienda ésta mola pero mucho). Tuvimos la suerte de que estuvo lloviendo mientras comíamos así que el mercado estaba casi completamente vacío.

Tienda en Camden, con sus go-gos y todo.

Muy bien como visita y como sitio donde dejar el dinero; curioso, pintoresco y lleno de españoles (y eso que estaba vacío).
4 horas después corriendo de vuelta al metro para bajar a Brixton pues allí nos esperaban M y G. Muy guay, a M hace un año que no le veía las greñas así que estuvimos poniéndonos al día y luego de alegre conversación primero con una pinta y después con algo de comida portuguesa en el típico mercado reconvertido en restaurantes variados.

El típico mercado reconvertido.

Y con un hasta luego pues igual nos vemos antes de irnos pero seguro si no que lo hacemos en Tenerife la semana que viene, de vuelta al hotel. Es curioso, a pesar de ser relativamente temprano, apenas las diez, el metro ya va como si fuera madrugada de vacío.
La sorpresa nos la llevamos al llegar a la habitación pues nos encontramos al tercer Doctor que parecía estar haciendo un crossover con cierto universo paralelo. Eso y que las jodidas bolsas, digo Tardis, en las que viene no hay manera de abrirlas sin tijera.

El tercer Doctor. De plástico.

Ahora a descansar por fin que mañana será otro largo y fructífero día. ¿Ya he dicho que otra cosa no pero la cama del hotel está de p.m.?

NOTAS: Estas entradas sirven para acordarme de las cosas al volver, o mañana,  que mi Alzheimer está avanzando a pasos agigantados. Y las fotos están al final en vez de intercaladas porque la jodía aplicación móvil no me deja.

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