29 de agosto de 2014

Haz biología, decían

Verás mundo, decían. Conocerás gente, decían. Tendrás las mejores mujeres, decían.

Vale, bueno, de hecho no lo decían de hacer biología sino de alistarte en la legión (romana) pero no se equivocaron mucho. De hecho en nada, he visto mundo, conocido gente y tenido (y tengo) a las mejores mujeres, cierto es. Y además, que no es moco de pavo, también he ganado una amplia y variada experiencia. Es lo que tiene ser un mercenario: si tienes dinero y un problema quizás puedas contratarme.

Lo que sí que decían es que estaría condenado a no trabajar y, bueno, en parte ha sido cierto pero en gran parte no. Más bien se equivocaban a no ser que quisieran decir que estaría condenado a no trabajar de lo que quería y la verdad es que no siempre. Pero si algún día hicieran mis memorias deberían incluir en ellas que he hecho de todo. O casi.

Antes de la carrera más de medio año de ordenanza en una entidad oficial. Durante, pues lo típico, de todo un poco y casi siempre en negro, pues si era legal perdía la cutrebeca que al menos me pagaba la matrícula pero no el vivir. Y con eso vivía, al menos durante el verano, y me podía permitir cervezas y viajes. Y algo durante el año escolar. Buf, no sé, fueron tantas cosas, conductor de furgoneta para un indio (de los hindúes, no los de las plumas), jardinero, repartidor de estiércol en huertas, camarero, traducciones al castellano, unas navidades Papa Noel con jamón (es una larga y muy divertida y gratificante historia) y más que seguro no me acuerdo.

Y después un largo período de realización personal y laboral, siete años en un departamento de la U(T)LL como predoctoral (o algo similar; por ahí hay algunas entradas contándolo todo) y otros casi cuatro en uno de los hospitales de por aquí. Realización personal y también destrucción, no voy a negarlo.

Y vinieron los años oscuros y continué haciendo cosas, quitando alguna para otro organismo oficial que duró desafortunadamente sólo 6 meses (pero en el que alcancé la cumbre salarial al menos por ahora), continué haciendo cosas, digo, siempre en negro. Los años oscuros, en que tragas y tiras pa'lante porque no había más tu tía. ¿Por qué crees que a pesar de seguir obteniéndose cifras récords en el turismo en estas putas Islas también se obtienen cifras récords en parados? Y oscuros no sólo en lo laboral. Pero siempre aprendiendo y olvidando.

Años oscuros. Buf, administrativo en varios sitios, animador sociocultural en otros tantos, intérprete de inglés, analista de aguas, repartidor de cochinos (muertos y partidos a la mitad), agricultor y más cosas que también olvido por su irrelevancia o su poca duración.

Y al final acabaron, vuelta a la investigación, a la poyata, la bata y el aire acondicionado, a trabajar en lo que me gusta y mejor sé hacer. Por un año que luego fueron dos y se han convertido en tres. Pero como todo en esta vida se acaba y no dura eternamente se ha terminado este ciclo. Hoy.

Así que de vuelta a la ruleta. De entrada apuntarse al paro antes de que los ladrones que nos gobiernan quiten el subsidio, defender la tesis espero que en breve (y así me quito una espinita clavada), meditar en lo que se quiere hacer, ¿quedarse, para qué, para repartir cochinos?, pues si no sale nada decente habrá que salir, irse fuera (ha cambiado radicalmente mi punto de vista al respecto con los años y la mierda-situación), o intentar sacar alguna oposición si es que sale alguna, o nada de lo anterior.

Preocupado, un poco, ciertamente, pero sin miedo. Ya sabes, "no conoceré el miedo. El miedo mata la mente. El miedo es el pequeño mal que conduce a la destrucción total." Sí, paraliza. Pa'lante siempre y siempre recreándome (de crearse de nuevo, no de entretenerse. Que también) aunque quedo con la sensación de seguir igual. A ver si pasa de una vez la adolescencia, hombreyá.

Así que ya saben, hay un nuevo mercenario en busca de guerra. Si tienes dinero y un problema que solucionar puedes contratarme. Probablemente.


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2 comentarios:

Gonzalo Viveiró Ruiz dijo...

Mucho animo compañero!!!
Siempre sin miedo

exseminarista ye-ye dijo...

Eso lo tengo más que claro, oiga.

¡Gracias y salud!