27 de febrero de 2014

Adiós CocaCola, adiós

Soy adicto a la Fanta Naranja Zero. También soy adicto a otras muchas cosas pero ahora no vienen a cuento, he venido aquí a hablar de mi libro. Pues eso, me gusta bastante, desde que la descubrí la bebo sola, la uso para hacer kalimotxo (mi sustituto de la cerveza por motivos metabólicos), se la añado al ron, vamos, quitando algún día en que tomo CocaCola (Zero también por los mismos motivos) porque me noto más cansado, el refresco que llevo a todas partes es la Fanta Zero. Digamos que caen como tres botellas de dos litros a la semana, más o menos.

O más bien caían pues esta semana ya dejé de comprar estos dos refrescos. Aún estoy en proceso de búsqueda de algún sustituto digno, estoy probando un producto canario, también light, con nombre de velero y sabor naranja. No está mal, pero a mi pareja no le gusta (pero bueno, apenas consume refrescos), aunque seguiré probando otras opciones. De cola me he pasado a otra marca rival aunque tampoco descarto ninguna otra posibilidad, tengo tiempo para elegir.

Me dicen que es una gota en el mar, que no sirve de nada, que es una cabezonería y estupidez (¡a mí!, ¿¡yo cabezón!?, vamos hombre, ni que saliera mi foto en la wiki cuando buscas cabezón, uy, no, que sí sale...), que hay otros miles de EREs más en marcha, que nadie hace nada, que a ellos les da igual.

Pues mira, probablemente. Pero hace años que decidí que mi conciencia era lo único que me importaba. Procuro no ir a mercadoña y el señor Hacendado me cae mal así que intento no comprar nada suyo; en los últimos años, muchos, sólo he comprado dos cosas en el Corte Inglés y eso porque no aparecían por ningún otro lado. Y así podría seguir, sí, luchando como un idiota contra molinos. Pero oye, soy yo con el que tengo que vivir y aunque estoy instalado en el pasotismo, ya no voy a manifestaciones ni nada por el estilo porque se burlan de nosotros, al menos puedo elegir donde y en que gastar mi dinero.

Porque es prácticamente lo único que puedo hacer. Y si nos dieramos cuenta de nuestro poder como consumidores (como fuerzas a armar ya hablaré otro día), si actuáramos todos, otro gallo nos cantaría.

Así que adiós Fanta Zero y CocaCola Zero, me gustaría volver a verlas por casa (compradas por mí) pero me da que las probabilidades de que retiren dicho ERE son precisamente ésas, cero. Lo entiendo, ¡varios cientos de millones de € de beneficios son demasiado pocos! Usureros, codiciosos, de ésos sí que sobran en este puto país.

Hala, que queda poco para el fin de semana y ¡el carnaval! A ver si este año salgo... :D
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2 comentarios:

ANuRa dijo...

Escoces Incomprensible consume refrescos a marchas forzadas, asi que no me meto (paz en el seno parejil) con que y a que corporacion compra. Eso si, los escoceses tienen la ventaja de que tienen su refresco propio, que al parecer Coca Cola lleva tiempo intentando comprar, pero como esta gente es nacionalista a mas no poder... nanay. Dudo que lo tengan en las Islas, pero si por un casual te pasas por una tienda y ves IrnBru, pruebalo. Lo hay light, tambien. A mi no me acaba de hacer el cuadro porque me sabe a frenadol, pero mis papilas gustativas son rarunas. :)

exseminarista ye-ye dijo...

ImBru, primera vez que lo escucho en mi vida pero seguro que en las zonas turísticas haberlo haylo. Si me tropiezo con él lo probaré, oiga.

Salud y eso