6 de mayo de 2013

Otro que se queja de las normas del club al que pertenece

La noticia la habrás leído por todas partes: un guardia civil que empujó a un superior en una situación tensa ingresa en prisión. Y se pone el grito en el cielo, ¡si sólo lo empujó, no tiene antecedentes, cómo es que entra en el talego, hombreyá!

Dejo a un lado el hecho cierto de que una vez perdida la inocencia, hace demasiado tiempo ya, mi simpatía por las llamadas fuerzas de seguridad del estado ha descendido a valores negativos. Deberían ser un cuerpo que protegiera a los ciudadanos de los abusos de los predadores y al Estado de los abusos de los poderosos, pero son y han sido un cuerpo que protege al poderoso de los ciudadanos, al fuerte del débil. La democracia aún no les ha llegado del todo y en gran parte son un nido de fascistas, inútiles, torturadores y represores, tal y como eran cuando iban de gris y les mandaba Paquita la Culona (a.k.a. Francisco Franco Bahamonde, Caudillo de España(coño) por la Gloria de Dios). Quitando escasas y honrosas excepciones sólo desprecio no exento de cierto miedo es lo que siento por estas fuerzas policiales.

Pero lo dicho, dejémoslo a un lado y volvamos a decir ¡alma de cántaro! A ver, sé que la otra opción era el paro1 pero ¿¡no te molestaste en leer las normas del club en el que entrabas!?

Guardia Civil. Por si no se habían enterado es un cuerpo militar, sujeto a la justicia militar. ¿Qué sucede cuando agredes a un superior?, pues se te aplica la justicia militar, es así de sencillo y simple. Y date con un canto en los dientes porque no estamos en época de guerra pues del paredón (o similar) no te escapabas.

En fin, que no siento pena alguna. Si la peña quería asaltar el cuartelillo seguro que era por algo. Si tu superior te tocó los cojones pues era un metomentodo haberte tragado lo que tenías que haber tragado, que para eso eres un puto militar, no sólo porque llevas pipa y un bonito (para ti, claro) uniforme.

Así, sin acritud, oiga. Venga, buena semana y que no nos toquen los mismísimos mucho.

1.- En mi época infantil repetíamos inocentemente un chiste muy cabrón que venía a decir que el río más largo de España(coño) era el guardia civil, pues nacía en Andalucía e iba a morir al País Vasco. Y aún me hace sonreír, es que soy como un crío.
También está claro que más cornaas da el hambre, no lo vamos a negar.
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