15 de noviembre de 2012

Reflexiones tras la manifestación. Trayecto, batucadas y paz social.

Tras la manifestación de ayer, 14N, y tras las anteriores me surge siempre la misma duda, ¿quién coño (con perdón; si quieren para evitar que me acusen de machista puedo decir quién cojones) es el que planifica el recorrido de la manifestación? Porque sinceramente, un mono ciego con un rotring podría hacerlo mejor.

Antaño, en los tampoco buenos tiempos de Santa Cruz de Tenerife pre-tranvía, la Rambla Pulido era la vía de salida por antonomasia. Ancha, céntrica, comercial, partías de la Plaza de la Paz, tirabas para abajo, luego torcías para pasar por delante de capitanía, gobierno civil y ayuntamiento (donde gritabas hasta quedarte afónico) y ya bajabas hasta la Plaza de España(coño) donde se terminaba. Lo dicho, ¡era perfecto!, pasabas por delante de las representaciones militar y civiles de la provincia y era lo suficientemente corta como para que la manifestación no se dispersara ni pasara desapercibida. ¡Siempre ibas por calles céntricas y bien a la vista!

Trayecto clásico de las manifestación en Sta. Cruz City, era pretranviaria.

Y llegó el tranvía. Y además de hacer ricos a varios políticos (presuntamente) destrozó esta casi principal vía de Santa Cruz, tanto para el tráfico rodado como para el paseo comercial (actualmente hay casi más se alquila que locales abiertos en la Rambla Pulido) y, a lo que estamos hoy, para las manifestaciones. Por eso se han llevado a cabo desde entonces trayectos cada cuál más absurdo y estúpido. El que parece haberse impuesto de último, como en la manifa de ayer, un trayecto largo de cojones, desangelado como el sólo y cuyo único mérito es hacer que la manifestación se estire como un chicle (creando frecuentes vacíos aún en la manifestación más multitudinaria), se alargue como la esperanza de un pobre y se canse hasta el joven adolescente. No se pasa por delante de ningún organismo oficial, no hay gente ninguna por las calles, ni comercios ni nada, y vas con la sensación de "pero qué coño es esto, si no hay ni dios, ni se molesta a nadie, ¿¡para qué!?".

Trayecto de la manifestación de ayer 14N (y algunas más), largo y soso como él solo.

Pues bien, para que no digan que sólo critico, sin aportar, aquí les traigo no una, ni dos, ni tres, sino tres propuestas que considero mucho mejores a la hora de manifestarse, siempre por calles amplias y céntricas, de esta aburrida, retrógrada y corrupta Santa Cruz de Tenerife:

  1. ¡Recuperemos el trazado original! A ver, en la actualidad cada vez que hay manifestación cortan el tranvía por encima de la Plaza de la Paz, por lo que no hay circulación en la Rambla Pulido. Entonces, ¿por qué no se recupera también este trazado?
  2. Que los cansinos te dicen que no, que por ahí no se va, pues mira, una propuesta buena buena, con calles anchas y pasando por los puntos importantes: bajas desde la rambla por correos hasta la Plaza de los Patos, de ahí hacia Capitanía-Pza. Weyler y ya vuelves a la ruta original.
  3. El final, el final es chungo porque también está desangelado y vacío y pusieron el charco en medio de la Plaza seguro que para evitar aglomeraciones. Villalba Hervás es una calle muerta, con final estrecho y se tiende también a la dispersión. Y yo sugiero, ¿por qué al final del Pilar no se gira a la derecha y se baja por Castillo directo a Pza. España? Lo veo un trayecto mucho más lógico, oiga.
Propuesta racional e inteligente del Exseminarista, este que les escribe y modesto donde los haya.

Bueno, ahí quedan esta sencilla, coherente, inteligente y probablemente ignorada propuesta de racionalización de las trayectorias. Quedará en nada porque me da que el señor (o señora) que elige el trayecto no se para a pensar, o a leer, o algo.



Cambiando radicalmente de cuestión algo muy frecuente en la manifestaciones de por aquí son las batucadas. Que no voy a decir que no me gustan, porque no es el caso, sí que no me gustan. Bueno, vale, sí es el caso; confieso que sólo he disfrutado de percusión pura y dura en un par de ocasiones tan solo y eso sólo porque fueron unas fiestas destroyer en las que..., bueno, no me voy a dispersar con batallitas del abuelo y vamos a lo que vamos. Durante una desafortunada (para mí) media hora (aunque me parecieron 2 ó 3) tuvimos justo detrás de nosotros a una batucada, animando la manifa. Y quitando el hecho de que el ruido me molesta, de verdad de la buena, coincido plenamente con algún amigo en que absolutamente todas las manifestaciones por estas Islas tienen siempre un aire carnavalesco.

Y no me gusta, no me parece bien. Yo (y muchos otros) salgo a la calle porque estoy cabreado, no porque quiera bailar al ritmo de los tambores. No pido que prendamos fuego al capital (por ahora) y colguemos de las farolas a sus lacayos (por ahora), o sí (por ahora), pero sí que se muestre que estamos hasta los mismos (cojones u ovarios, que me da igual). ¡¡Esto no lo hacemos bailando al ritmo de los tambores, hostiayá!!

Así que estimado desconocido, sugiero que guardes los tambores para la próxima fiesta y en vez de eso saques pancartas, pitos, antorchas, una buena recortada, algo que realmente destaque por qué estás ahí, en vez de ir a bailar al ritmo del tambor. Empiezo a pensar que están pagados por los políticos, para que la gente se olvide del mal rollo y no nos tomen en serio.



Y a este respecto me resultó curioso que hablando con el par de amigos, que hace tiempo que no venía, que no se conocen entre ellos, en distintos momentos de la manifestación y todos como yo, de natural pacíficos y poco tendentes a meternos en malos rollos, todos coincidieran en apreciar que había demasiado buen rollito, demasiada tranquilidad. Estaban cansados de tanta historia y empezaban a echar en falta más mano dura contra políticos y sus amos. Y sí, hablaban de esa mano dura. ¿Sentimiento generalizado, hartazgo ante su sordera y estupidez? Ahí lo dejo, oiga.

Venga, salud y buen fin de semana (casi). Y guillotinas, hacen falta guillotinas.

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