2 de noviembre de 2012

La neurociencia de la vida más allá de la vida

Hay un programa que veo (o más bien veía) de vez en cuando en una de las cadenas de la TDT, Los misterios del Universo con Koffi Annan o Morgan Freeman o alguno de ésos. Que yo me pregunto, no sé qué hace este señor presentando un (supuesto) programa de ciencias, porque el Sagan al menos era científico o lo fue, el señor de los Simpson, el de la silla de ruedas y voz metálica, Hawkins, eso, que también tiene otro programa, pues también es físico, pero ¿Mandela?, no acabo de verlo, como no sea por su participación como encargado de ciencia en Batman.

Pero ayer, mientras estaba respondiendo Apalabrados con un cigarrito en la postcena decidí que hasta aquí llegábamos, oiga. Porque si normalmente lo que te contaban y no de forma absolutamente horrorosa del todo era eso, cosas del universo y tal, lo que emitieron ayer era la vida después de la vida, o algo así.

Resulta que empezaba con algo gordo gordo. Algo así como "los científicos han descubierto que somos más que materia" o alguna tontería cosa por el estilo. Y nos presentaban a un (comillas comillas) ""neurocientífico"" que lo había descubierto. ¿Cómo, experimentos como el de los 21 g, scanners de alta resolución que localizaban  un grupo de energía que en el momento de la muerte se separaba del cuerpo y ascendía (ATENCIÓN, pregunta: había una novela o cuento corto de ciencia ficción en el que desarrollaban precisamente esto, pero no me acuerdo ni del título ni del autor; ¿alguna ayuda?), su tío el de Granada le había contactado y contado donde estaba el tesoro de la Alhambra? No, algo mucho más apasionante.

En resulta que dicho ""neurocientífico"" de cuyo nombre ni me quise aprender pilló una cosa muy chunga, una meningitis de las malas, y entró en coma. Durante ese coma vivió primero como un gusano autoconsciente, luego se transformó en una mancha de un ala de mariposa (manteniendo la conciencia) y después se elevó hacia los cielos, hacia una presencia externa al universo que era todo amor y desde la que contempló todo el multiverso. Y después despertó. Tras lo cuál se puso a estudiar mucho mucho mucho (eso dice) y llegó a la conclusión ""lógica"" de que no existía ninguna razón fisiológica por la cuál esta experiencia la pudo vivir dentro de su cerebro. Por lo que realmente su alma salió y se unió al todo multiuniversal y por lo tanto somos más que materia.

Vamos a ver, yo no sé mucho de fisiología pero, espera, miento, sé bastante de fisiología que para eso trabajé en ello 7 años, reescribo, vamos a ver, ¿me estás contando que en un cerebro con una grave infección, en el que según tú mismo me dices toda la corteza cerebral está llena de pus y sometida a una presión anormal, en el que están pululando no sólo bacterias sino todas las toxinas que éstas liberan y los productos de degradación y todo lo que te puedas imaginar, ¡¡no encuentras una sola razón fisiológica por la cuál se pueda vivir esta experiencia!!?

Te voy a contar un par de experiencias paranormales personales. Yo, ateo que soy (aunque a ratos me atibio en agnóstico) he levitado, a unos 2 metros sobre el suelo, mientras a mi alrededor explotaban los más bellos fuegos artificiales que puedas imaginar, durante al menos una hora o dos de mi tiempo. Fue una experiencia fantástica, de verdad. Además, debo confesar que he visto dragones en llamas, multicolores, maravillosos, surcando el aire sobre mí. Y nadie me puede decir que miento porque es verdad, lo he vivido, lo he experimentado, y ha sido fantástico.

Lamentablemente estas experiencias no se han vuelto a repetir en mi vida. Jamás me han pasado una maría tan buena como aquella que me hizo levitar. El resto de veces en las que he mezclado pirulas con maría, alcohol y alguna que otra droga más y he acabado en un after no he visto dragones voladores. Y digo lamentablemente porque como experiencias sensoriales fueron, repito, maravillosas. Y cuando digo sensoriales es porque lo que yo sentía era "real", es decir, mi cuerpo, mi cerebro, lo vivía como real.

Mi cerebro lo vivía como real y ahí está la clave. Estas drogas actúan como lo hacen porque existen receptores cerebrales en los cuales encajan. ¿No has oído hablar nunca de los endocannabinoides y/o de las endorfinas? ¿De las alucinaciones? ¿Sabes que los esquizofrénicos realmente escuchan voces? ¿No has estado un par de días sin dormir por motivos de trabajo o viajes?, pruébalo y verás como ves visiones. Es decir, la clave es el cerebro y que hay demasiado que aún no entendemos.

Es decir, alma de cántaro, donde tú no ves una sola razón fisiológica por la cuál tu experiencia pueda haber sido producto de un cerebro asediado por la enfermedad, yo encuentro cientos de millones por las cuales es precisamente así, es la enfermedad la que ha producido tu alucinación. ¿Cientos de millones? Sí, o más, todas las neuronas, todas sus sinapsis (o interconexiones), todos los receptores de cada una de estas neuronas; vamos, que me quedo corto.

¿De donde sacaron a este ""neurocientífico"", de la Universidad Católica de Murcia? Guárdame un cachorro.

Por lo menos algo he ganado y es que he descubierto que en la penosa Tele 5 ponen capítulos repetidos de CSI a esa hora. Y como ruido de fondo mientras leo eso es mucho mejor, no hay color.

Hala, buen fin de semana y sean malos, ustedes que pueden y no se dedican a la ciencia. "¿Por qué dices eso, animalico de Doraemon?", preguntas, clavando en mi pupila tu pupila azul, o verde, o violeta, o yo qué sé. Porque estas navidades para lo que trabajamos en esto van a ser realmente malas. En mi caso me han dejado el sueldo en el salario mínimo (voy a coger una figurita...), pero sé de otros que directamente no cobrarán en diciembre. Ains, así nos va, ¿tú crees que vengo motivado al trabajo? Una buena bomba H hace falta, ahí, justo en la Moncloa...

Salud y saludos.
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6 comentarios:

Lillu dijo...

Joer, y tú no me avisas de que estaban poniendo un documental de humor a esa hora?? Con lo a gusto que me habría indignado a la par que tú! :D

Por cierto, yo tuve una meningitis chunga de pequeña (aunque no llegué a entrar en coma) y no recuerdo mariposas, ni dragones, ni experiencias extrasensoriales de ningún tipo. Vale, tenía seis meses y no las recordaría aunque las hubiera vivido... Bien, y ahora me estoy dando cuenta de que no debería haberte contado esto porque lo usarás en mi contra. No, yo soy así, no son las secuelas cerebrales de la meningitis ¬¬

bsito

PD: Sabrás que ayer en un momento de liberación demoníaca me pregunté lo mismo que tú, que por qué ese programa de "ciencia" lo presentaba Kofi Annan (perdón, Morgan Freeman). Curioso.

exseminarista ye-ye dijo...

Ciertamente, ya sabías que iba a ser utilizado en tu contra, muahahahahaha.
Yo supongo que lo presenta Nelson Mandela porque, no sé, el señor que lo dobla tiene una voz profunda y además el expresidente posee unos rasgos convincentes. Además, qué coño, ¡acabó con el apartheid, puede interpretar lo que quiera!

Salud y tal.

Locke Demóstoles Vespinoza DeProfundis dijo...

Creo que la novela que dices es una del mierda del Robert J, Sawyer, el Experimento Terminal (donde descubren una cámara que fotografía el alma y eso)

exseminarista ye-ye dijo...

Probablemente, me suena. Y me suena también que era horrenda :-)

Salud y gracias.

Biónica dijo...

¿Y sigues viviendo tranquilo después de haber visto eso? A mí me daría miedo... Cuando era pequeña pensaba que como se me apareciera la Virgen, tenía que ser lo más parecido a una película de terror, me daban pánico esas cosas. Mira tú, con lo fácil que es llamar a una puerta o algo. Claro que quizás hubiera pasado...

Y hablo de una niña que leyó el Apocalipsis, ojo xD

exseminarista ye-ye dijo...

Claro mujer, al fin y al cabo habían motivos lógicos (y más que sobrados) para ver y sentir lo que vi y sentí. Por lo tanto me lo tomé en ambos (y algún otro) casos como una experiencia a disfrutar.

Qué curioso, una colega tenía el mismo miedo :-)

Salud y saludos.