1 de agosto de 2012

Los años no perdonan

Ya no soy el que era y nunca fui gran cosa (el grupo dixit). Esto tampoco es del todo cierto, seamos sinceros, pero sí que es verdad que el peso de las canas, que a estas alturas de la película son más que el pelo negro, se hace notar.

No es mucho, pero sí lo suficiente. Hace poco, muy poco, entré en la edad en la que soy la respuesta al sentido de la vida, el universo y todo lo demás. Sí, 42, 21 en cada pata, manda huevos, si parece que fue ayer cuando empecé a pensar y tal (espera, sí fue ayer, que se me había olvidado).

Pero uno no se da cuenta realmente de la edad que tiene hasta que compara. Tu evolución ha sido lenta y te has podido acostumbrar día tras día, pero cuando llega el momento en que tienes a alguien mucho más joven al lado es cuando te dices "hostias, cuan mayor estoy".

Así que un buen día llegó el jefe y, como buen jefe, despositó sobre mí, alegremente, un marrón. "Exseminarista", (bueno, dijo mi nombre del Mundo RealTM en verdad), "hay un par de estudiantes de 3º que van a hacer un trabajo contigo durante verano, que lo sepas" o algo así que dijo. Ante eso uno sólo puede decir "Jawohl Herr Catedratiquen" (o como se escriba, que tengo el alemán muy oxidado) y esperar que dichas estudiantes (sí, ambas de sexo femenino) no me sean demasiado torpes, ni demasiado cansinas, ni demasiado pesadas, ni demasiado dependientes.

Y me descubro pensando "¿¡en qué me he convertido!?" cuando al presentármelas sólo puedo pensar "por Doraemon, si son unas niñas, ¿cómo es que les dejan entrar en la universidad tan jóvenes?, nosotros no parecíamos tan críos en tercero, seguro". Pero luego recuerdas que ante una situación similar la amiga S. la "rubia" me dijo "Exse, no es que sean niños, es que nosotros hemos envejecido desde que estudiábamos" y te das cuenta de que es la cruda realidad, que ya eres mayor y ellas no.

El experimentado cazador sorprendentemente se ha enternecido. La mirada de Bambi hace que se plantee comer verdura por el resto de los tiempos, "uno ya no es el que era, dedícate a presas de tu edad", piensa. Agacha un poco la cabeza y se sumerge en los experimentos, en los datos.




Pero pasan los días y te empiezas a fijar en esa piel suave, perfectamente depilada y uniformemente morena. En esa figura de escándalo, esos pechos aparentemente firmes y en esa inocencia ya no tan inocente y te dices "mmmm, con papas y un poco de guarnición" y te das cuenta de que no, de que no estás tan mayor. Qué son 42 años, nada, grrrrrr.

Disclaimer: ninguna estudiante-colaboradora ha sido dañada en la elaboración de esta entrada. El autor conoce perfectamente las consecuencias de meter la polla (o intentarlo) en donde se saca para la olla así que hay cosas que ni se intentan. Además, el autor a pesar de seguir siendo un golfo sólo lo es de pensamiento y no de obra, que ha sentado la cabeza o algo. Por último, el autor se pregunta por qué habla de sí mismo como "el autor" pero se tranquiliza pensando que será responsabilidad de alguna de sus múltiples personalidades, lo cual preocupa ligeramente al autor porque eso no debería tranquilizarle pero al pasar una mosca por delante deja de pensar y, por lo tanto, de preocuparse.
Share/Save/Bookmark

4 comentarios:

Speedygirl dijo...

"presas de tu edad"??? jajajaja qué miedo das! ;P

exseminarista ye-ye dijo...

Naaaa, no te creas, en el fondo soy bueno. Además, como norma general todas han vuelto para volver a ser mordisqueadas, devoradas... XD

ANuRa dijo...

El alemân ha salido perfecto. Ûnico punto a corregir: catedrâtico se traduce al germano como "Professor". "Jawohl, Herr Professor!" (Ahora estoy dudando de si era con dos efes o dos eses... cuatro meses en Tierras Pictas y ya estoy perdiendo mi tercer idioma... ains...).

exseminarista ye-ye dijo...

Oká, me lo apunto pa la próxima y tal (es lo que tiene haber visto tantas pelis de la II Guerra Mundial, acabas aprendiéndote frases chorra). ¡No lo pierdas!, no sé, ponlo a la vista, o descárgate aquella serie de los científicos en Mallorca o reúnete con germanos, o algo :-)

Salud y eso.