15 de enero de 2012

Cuanto padre histérico que hay por este mundo

Una buena amiga que tiene el mal gusto de vivir en la horrenda Santa Cruz de Tenerife (bueno, tan fea no es, pero casi) tiene la peor suerte de residir junto al antiguo Hospitalito de Niños, donde actualmente se sitúan las urgencias pediátricas de la ciudad. Ir a visitarla es un número porque sea la hora que sea, siempre está lleno, la sala de espera y los alrededores, porque claro, también hay padres que fuman y los ves más o menos nerviosos de un lado a otro de la acera.

Me parece ligeramente exagerada esa actitud hiperprotectora, por la cual una subida de 0,1ºC de temperatura de la criatura hace que los padres corran con ella (o él) en brazos en busca del médico más cercano. No sé, quizás por eso no quiero ser padre, porque lo veo como algo extraño, excesivo incluso.





Otro motivo por el que no quiero ser padre es que sería uno de ellos, hiperpreocupado, posiblemente hasta agobiante para el crío. De hecho, me pasa ya con la gata. En fin.

¿Por qué narices ninguno de nosotros ha estudiado nada útil? Tenemos en el grupo biólogos, médicos, ingenieros, abogados, algún químico, pero ¿¡por qué narices no hay ni un solo veterinario!? Cagontó, ¿hay alguno en la sala? Cuanto se sufre por los niños, joer, quién me manda :-P

Venga, buena semana y tal.
Share/Save/Bookmark

2 comentarios:

Cattz dijo...

Yo tengo un veterinario en twitter. Le debo como dos millones de pasteles ya XD

exseminarista ye-ye dijo...

Yo creo que tengo una estudiante de veterinaria, pero tampoco voy a ponerme a preguntar, que a uno en el fondo no le gusta molestar :-)

Salud y saludos.