4 de diciembre de 2011

Nos vamos volviendo viejos y no siempre es para mal

Hace muchos muchos años, en una galaxia muy lejana, un grupo de amigos, hartos de las típicas comidas navideñas de empresa, llenas de falsas sonrisas e hipocresía, se juntó con el sano propósito de compartir una pata de jamón ibérico de bellota, unos langostinos, unas cuantas botellas de vino, muchas risas e historias compartidas en franca amistad. Los años pasaron, la galaxia siguió girando, nuevas incorporaciones se produjeron, alguna despedida hubo, pero la costumbre se mantuvo, el jamón nunca falta, que una vez al año es una vez al año (bueno, realmente es más de una, nunca falta una buena excusa para compartir jamón del güeno) y las risas siguen compartiéndose al inicio de este horrible mes que es diciembre, el peor del año.

Pero el tiempo pasa y nosotros evolucionamos, maduramos incluso (algunos al menos sé que lo hacen). Así que este año, al sentarnos en la mesa de (como siempre) la casa de E. y H., lo primero con lo que nos encontramos es con esto:

¡Por Doraemon!, nos dan la pasta de dientes antes de empezar a comer.

¡No, no es pasta de dientes! Es una deliciosa Pomada de Mojo de queso herreño. Suave y muy muy rica, de verdad de la buena. Robé alguna que tengo a buen recaudo en la nevera.

La deliciosa pomada antes de ser probada. Por cierto, mil disculpas por la escasa calidad de las fotos, pero es que mi móvil es prediluviano y la luz no era la óptima.

Tras dar buena cuenta de la curiosa pomada, pasamos a un nuevo sabor y una nueva experiencia, curiosa como nunca y ¡muy pero que muy rica!, de verdad de la buena, sabor sorprendente :-) Les hablo de un Helado de aguacate con salmón; puede parecer algo raro, ¡helado de aguacate! Pero te digo que estaba delicioso (y no va a ser la última vez que utilice este adjetivo, te lo digo desde ya).

Helado de aguacate con salmón. Mira que a mí no me gusta el aguacate, pero esto estaba riquísimo.

 Y a continuación, seguimos innovando (bueno, los excelentes cocineros y amigos), esta vez con Crema de dos espárragos y Crema de batata con caviar.

Dos espárragos a la izquierda. Batata con caviar a la derecha. Rico rico.

 Y después, algo más sólido, Montaditos de queso de cabra con mermelada de pimientos y mermelada de setas, mmmmm.

Setas y pimientos, en mermelada, eso sí.

Eso sí, lo que nunca falla, lo que jamás falta es un buen jamón. Este año dimos cuenta de una excelente paletilla de Ibérico de Bellota 5 Jotas. Quedaron los huesos pelados, a ver si hacemos un caldito :-)

Fotico desenfocada del jamón, tenía prisa por dejar el móvil :-)

Una vez dada buena cuenta del delicioso, maravilloso, riquísimo jamon seguimos con las delicatessen; lo próximo: Bastoncillos de morcilla crujientes. Que uno no es muy de morcilla, no le acabo de ver la gracia, pero tío, estaban...

Los bastoncillos de morcilla, oigausté.

Continuamos con el toque canario de la cena, unas riquísimas Costillas saladas con piña y papas, en espuma, eso sí. Y mira que yo no como nunca costillas, no sé por qué extraña razón las costillas asadas típicas de por aquí ¡me huelen a vómito!, de verdad de la buena y no puedo con ellas (lo mismo me pasa con la papaya, curioso). Pero con éstas no me pasó.

La espuma de papa tapa las costillas con piña de millo, muy rico.

¿A que parece poca cosa? Pues todo lo contrario, acabamos llenos llenos, aunque no te lo creas. De hecho, en el menú estaba incluido un Solomillo a la plancha pero decidimos todos, por unanimidad, indultarlo. Por ayer, porque en el próximo cumpleaños de H. cae sin duda.

Pero aún había sitio para alguito más, ¡el postre! Delicioso, de verdad de la buena; como no estaba en el menú impreso (que hasta de eso tuvimos, tú qué te crees) sino como "postre sorpresa", voy a tener que hablar de memoria y de eso no ando sobrado precisamente, pero era algo así como: pudin de pan y nueces con reducción de vino tinto con pasas, helado de leche con miel espolvoreado con anacardos (y no me acuerdo qué más :-( ) y helado de ¡lavanda! con concentrado de manzana. ¡Sorprendente el sabor del helado de lavanda, de verdad te lo digo! Muy pero que muy rico :-)

El postre, exquisito también, de verdad de la buena.

Sinceramente, creo que haberse comprado la heladera es de las mejores adquisiciones que ha hecho P. en los últimos años :-)

Como no iba a ser menos, todo esto fue regado por unos caldos excelentes. Concretamente: Flor de Chasna Blanco afrutado (Cosecha 2011), Marques de Murrieta Edición Especial "Cien Horas", Matarromera Crianza (2007) y con el postre Testamento. Malvasía dulce, Bodegas Cumbres de Abona. Muy recomendables todos ellos. Seguidos por las copas de rigor, que hacen que el día de hoy sea un poco disperso... :-P

La verdad es que sólo puedo dar millones de gracias a N. y P. por prepararnos todas estas delicias; es cierto que hay veces, algunas, en las que no lamento nada esto de envejecer (que no se echaron en falta los langostinos, oiga). Esto sí que es empezar con buen pie este mes, pena que luego empeorará, seguro.

Venga, buena semana y tal, que yo vuelvo al sillón a lamentarme mirando al techo.
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4 comentarios:

Lillu dijo...

Salivando desde el primer renglón del post y desde la primera foto, no te digo más.

Ay!

bsito

exseminarista ye-ye dijo...

Lo merece, oiga, porque estaba todo...

Besos y salud.

diamond life dijo...

costillas con papas en espuma???? el aguacate es un manjar de dioses, pruébalo en batido con leche y azúcar, o untado en una tosta con un buen jamón y un chorro de buen aceite, o en guacamole casero, ñam!! Yo acabo de descubrir los malvasías dulces y me han sorprendido, es una de esas cosas que uno espera que no le vayan a gustar.
Falta mucho para que se acabe la navidad??? ains

exseminarista ye-ye dijo...

Pues sí, aunque las papas es lo único que estaba en espuma, las costillas y la piña no ;-)

Respecto al aguacate es que tengo una relación odio-odio, no puedo con él desde hace milenios o así. Como mucho toleraba el guacamole y porque no me sabía a aguacate. Ahora sé que el helado también me gusta, je.

Y el malvasía, mmmm, qué puedo decir de él. Delicioso, simplemente :-)

Desafortunadamente, lamento tener que decirte que queda demasiada navidad, toda, por delante, ains :-P