18 de diciembre de 2011

Llámame Londres

Llegó un momento en los especiales navideños del Doctor en el que Londres se quedaba prácticamente vacía cuando llegaba la Navidad (o al menos eso yo recuerdo), porque un año había una invasión extraterrestre, otro caía una nave en pleno centro y así año tras año; los londinenses, hartos, en cuanto llegaban estas fechas se largaban de la City.

Pues así me siento yo con estas putas fechas, es entrar diciembre y empezar a olisquear el desastre por algún lado, ponerme a esperar qué narices va a pasar este año. Y éste no ha sido una excepción. Me entran ganas de huir de mi mismo, la verdad1.

A ver si pasa rápido. Y bien. O lento, pero bien.

(1) Espera, igual eso es lo que hago a base de cubatas. Pero no vale para nada, el desastre acaba viniendo siempre, aunque sea un desastrito pequeño. Y con dolor de cabeza se pasa peor.
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2 comentarios:

Lillu dijo...

Ánimo, que sea como sea seguro que pasa. Y seguro que bien.

bsito

exseminarista ye-ye dijo...

Bueno, ya se sabe, lo que no te mata te jode y duele pero mucho. O algo así.

Besos y salud.