17 de septiembre de 2011

Menáge à trois

1Silencio. Sábado por la mañana y silencio en Los Cárpatos. Esto me extrañó, mucho, pero agradecí profundamente haber podido dormir hasta tarde. A pesar de todo, ¡estaba agotado! Pero ese agotamiento feliz, relajado.

Me giré a la derecha y abracé a M. Murmuró algo pero siguió durmiendo con una sonrisa. En el otro lado, R. se apretó aún más contra mí. Sentí contra mi espalda su cuerpo fibroso y con la mano izquierda la acaricié.

¡No me puedo quejar! Buena noche y buen despertar, un día que empieza así no puede seguir mal.

M. se gira hacia mí. R. se pone encima mía. Yo sonrío.

R. empieza a ronronear....

1.- Cualquier parecido con la realidad puede que sea una mera coincidencia. O no. O yo qué sé.


Share/Save/Bookmark