30 de mayo de 2011

Crónicas Canarionensis

De un tiempo a esta parte he estado aparentemente inactivo. Y digo aparentemente porque esto sólo se aplica a la labor internetera, porque en el mientras tanto me han salido curros varios, he tenido que rechazar un par de cositas y he aprendido muchas cosas que no me enseñaron en la facultad de bichología de la Universidad Troglodita de La Laguna. Por ejemplo, ahora sé que la mejor manera de dar marcha atrás con un camión isotérmico, donde no ves lo que queda justo detrás tuyo, es simplemente echar pa'trás y que sea lo que Doraemon quiera, que el golpe avisa (y tu camión siempre es el más grande). Además, en este momento me encuentro plenamente cualificado para repartir cochinos abiertos en canal y sin abrir; balancear, subir al hombro y tirar pa'lante hasta el receptor, donde lo cuelgas del preceptivo gancho. Y si pesa más de 160 kg lo mejor es partir cada canal a la mitad, que será poco manejable pero aún se puede cargar (bueno, he visto cosas que jamás imaginarías, simpáticos campesinos y carniceros cargándose 90 kg de carne muerta y fría y diciéndote "pero echa más, hijo"; anonadado me quedo).

Acabada esta etapa y en espera de que surja algo que a lo mejor puede que quizás tal vez me permitiría volver a trabajar en lo mío, en busca de la gloria y el oro (bueno, sólo del oro) respondí a la oferta de un amigo y me decidí a cruzar el océano Atlántico interislas para aprender y currar en algo que me llamaba la atención hace un tiempo, la agricultura ecológica. Así que con la gata bajo el brazo (dentro del transportín, eso sí) y el coche en la bodega, me decidí venir a esta tercera Isla en extensión y última en importancia, secarral donde los haya y donde si metes un tren éste se sale. Sí, a la Gran Canaria, de donde salió Guanarteme el Converso con el de Lugo a conquistar Tenerife. Menos mal que luego nosotros nos vengamos perdiendo sus huesos (sí, se supone que están en la capilla de cuyo nombre no puedo acordarme porque lo ignoro, sita en la plaza de la Milagrosa de La Laguna, pero fuentes fiables del todo me han dicho que si están, se mezclaron bien mezclados con el resto de los enterrados en dicha Iglesia; así que como no vayan a hacerles un análisis de ADN...).

Que por cierto, alguien debería coger a D. Pepito y darle un paseo por esta Granca, pues aunque secarrales sí que hay (igual que en Tenerife, amos hombre poddió) también hay grandes zonas verdes y húmedas. Sin ir más lejos (bueno, lejos sí que hay que ir) para llegar a la finca en la que estaré (y he estado) currando entre semana hay que cruzar el cauce de un barranco por el que a casi mes de junio aún corren sus buenos 30 cm de agua (por el par de metros de ancho); ¡y no está en el norte, oiga! De más está decir que la única manera de llegar es en 4x4, así que en jornada laboral me encuentro allí aislado.

Bueno. Aislado aislado tampoco, porque por haber sí que hay cobertura 3G, así que con mi módem y el portátil desde el que les escribo podré seguir poniéndome en contacto con el resto del mundo mundial. Cuando no esté excesivamente cansado, claro, porque hay momentos en los que lo único que te apetece tras la duchita es una cerve, un cigarrito con productos de importación (que hay que ayudar el vecino marroquí) y mirar el bonito y verde paisaje. Pero algo haré.

Así que oiga, por aquí me quedo un tiempito, repartido entre el campo y la ciudad (los findes, que no sólo de agro vive el hombre, pues algo de civilización y banda ancha para seguir viendo al Doctor Who y Juego de Tronos siempre vienen bien; además, de qué sirve ponerse moreno y fuerte si el único que te ve es un amigo tuyo, digo yo), escribiendo cuando me apetezca y se me ocurra algo y continuando con el eterno proceso de aprendizaje que es la vida, al menos la mía. Excepto cuando desaprendo las cosas, o me las olvido, o algo.

Venga, nos vemos por LP City o por ahí, o por donde sea, que volver volveré, digo yo. Salud y sean malos.


Postdata-IMPORTANTE-HELP NEEDED: mañana tras un proceso de adaptación y aclimatación tras rejas (o algo similar) intentaremos juntar a la gata con la manada residente, cosa que me da más bien miedito pues gata sólo tengo una y es mi única niña. ¿Algún consejo? Se agradecerá eternamente y eso.
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2 comentarios:

Lillu dijo...

Uf, pues yo no entiendo mucho de gatos, aunque me encanten, así que no puedo ayudarte con la experiencia de confraternización gatuna :D Espero que te vaya bien por ahí... o algo :P

saluditos

exseminarista ye-ye dijo...

¡Gracias! Por ahora no la hemos podido juntar, aún sigue en proceso de adaptación.

El problema está en que tuvo que ser adoptada con un mes o menos (era eso o moría), así que de protocolo felino no conoce nada y de bichos, sólo nosotros, los de dos patas.

Así que ante cualquier animal se asusta y, por lo tanto, practica la técnica pasivaescondidaagresiva. Así que aún continúo adaptándola a los otros bichos a través de la puerta mosquitero. A ver si esta semana...

Besos y salud ;-)