4 de enero de 2011

Lo que aún nos queda por sufrir (actualizado)

Padre, quisiera confesarme; fumo desde hace ya 25 años y me gusta la noche, salir con los amigos y echarme unas cervezas y unas risas siempre que puedo. Siendo además de natural observador no he podido dejar de percatarme de que aunque el porcentaje de fumadores en España(coño) ronda el 25%, a partir de ciertas horas más bien tardías dicho porcentaje supera con creces el 60% de los asiduos a ciertos lugares de copas. Padre, no he podido evitar fijarme con la anterior ley como en locales con zona de fumadores, que ocupaba un espacio mínimo del local, ésta estaba siempre llena a reventar mientras que en la de no fumadores ¡no había absolutamente nadie!

Padre, confieso que los amigos que se quejaban del ambiente cargado de humo se dividían en tres grupos muy diferentes. Por un lado los exfumadores, que siempre se quejaban pero que cuando le decías "pues vete a sitios de no fumadores o búscate otros amigos" (siempre en tono de cristiano humor) te mandaban a tomar por saco porque contigo y en este sitio lo pasaban mejor y realmente estaban compartiendo vicio. Por otro, los que nunca habían fumado y salían habitualmente de fiesta, a los que les daba absolutamente igual mientras no le echaras el humo en la cara. En tercer lugar, padre, los por mí llamados talibanes; aquéllos que nunca salen de fiesta, porque les aburre, porque no les gusta, porque prefieren levantarse un domingo a las 7 que acostarse a esa misma hora, normalmente para hacer cosas como deporte o así, que sin embargo, sin haber pisado una sola vez un local de copas, exigían su derecho a ir sin salir apestando a humo. ¡Padre, confieso de todo corazón que nunca pisarían uno solo de ellos, pero exigen y exigirán que estén a su gusto!

A este respecto, Padre, traigo a colación una anécdota de la carrera. Uno de dichos airados profesionales exigió (a voz en grito y sin muestra alguna de educación, cosa que siempre reprocho porque lo cortés no quita lo valiente) su derecho a hacer un examen de convocatoria libre de humos (¡ah, tiempos aquéllos en que podíamos fumar en exámenes!), cosa que se le concedió sin problema alguno reservando dos aulas, duplicando el personal de profesorado, etc... Todo para que después no se presentara y, lo peor, pues estuvo presumiendo de ello, nunca tuvo la intención de presentarse. A este tipo de gente, padre, me refiero con lo de jodedores sin motivo, airados profesionales, talibanes. Curiosamente y debido a que por motivos varios de la vida me lo sigo encontrando de vez en cuando, no ha mostrado ningún cambio a mejor en su educación ni en la forma de pedir las cosas, ni en la forma de actuar, quizás porque como decían en la película Los educadores, hay gente que nunca cambia.

Porque Padre, le reconozco que a pesar de disfrutar de esta mi (no única) adicción desde hace muchos años, siempre que algún hermano en la fe me ha pedido educadamente que retire el tabaco que le molesta, lo he hecho. Siempre que mis sobrinos se montaban en mi coche me abstenía de fumar por su bien. Siempre que iba a casa ajena preguntaba si podía y dónde podía fumar cuando me apetecía hacerlo. Siempre he recogido las colillas en la playa, nada más acabármelas, para evitar dejar restos detrás. Siempre he tirado las mismas en papeleras cuando ando por la calle, o en el cenicero del coche porque hediondos son los que tienen el coche limpio a costa de cunetas y calles.

Padre, por motivos ajenos a mi voluntad, debidos más bien a la inexistente voluntad pero alta capacidad de supervivencia de ciertos virus malignos, confieso que aún no me he enfrentado a ningún bar con la nueva ley. También confieso que probablemente variarán algo mis hábitos, iré a aquéllos en los que sí pueda fumar, es decir, que tengan terrazas en las que a pesar de que me congele en esta subtropical Isla pueda fumar tomándome una cerveza. O cambiaré la cerveza de barra por la de supermercado, que podré consumir fumando tranquilamente en mi casa o en casa de otros exiliados como yo. O acabaremos todos fumando en la puerta del pub o bar de nuestra elección mientras observas que el interior esta vacío y que los vecinos se vuelven a quejar por esos nuevos botellones.

Hijo, reconoces que has pecado pero no muestras propósito de enmienda, lo que es algo indispensable para poder recibir una absolución plena. Como penitencia te impongo que en cuanto lleguen los días de calor, dichos talibanes exigirán su derecho a poder ocupar también las terrazas, sitios en los que la sola presencia de tú, fumador, les resultará ofensiva por lo que acabarán echándote también de allí. Te impongo la penitencia de un futuro próximo en el que tampoco podrás fumar tras darte un baño veraniego porque la presencia de una molécula de humo por millón les resulta extremadamente ofensiva, a pesar de que tampoco van a la playa. Te condeno a ser perseguido hasta el fin de los tiempos por los macarras de la moral, que diría Serrat, por todo aquello que les resulte ofensivo. Que hoy es el tabaco, sí, pero mañana serán tus pintas, o tu plantación de maría, o la música que escuchas, o que tienes gato y ellos son alérgicos, o que tienes una moral sexual diferente, o cualquier otra cosa.

Notas al pie: desde este ordenador al que estoy atado por la gripe ya he detectado a varios de estos talibanes. No falla, son los que te ponen en el estado del féisbuk (o en sus blogs, o similares) cosas como "Jódanse, fumadores, a coger frío", "qué les den a todos", etc... Curiosamente, a algunos les conozco también personalmente y no, nunca han puesto un pie en un local después de las 20:30; la mayoría tampoco antes.

Lo de las terrazas, ya verás, se creará un "clamor" exigiendo que tampoco podamos fumar en ellas. No sé, por el mal ejemplo a los niños, porque ellos también tienen derecho a congelarse sin tener un fumador al lado, ¡por cualquier cosa! Tiempo al tiempo. A ver si esta noche estoy alguito mejor y salgo en plan exploratorio. O a comprar los reyes que me quedan O algo.

Eso sí, como buen bloguero conozco la máxima aquélla de que en cualquier discusión alguien acabará comparando a otro con los nazis, así que ni me voy a molestar en comentar la última salida de tono del alcalde de Valladolid, hasta feo estaría.

Además, haría obligatorio el uso de desodorantes, que ahora sí que se va a notar cosa mala su ausencia, que decía Vespi.

En resumen, sigo creyendo que con educación, libertad y sentido común se soluciona todo. O eso, o matarlos a todos, cabrones hijos de mala madre, pena no tener un buen subfusil... ;-)

Postconfesión: a cuenta de lo de fumar en los exámenes hay que decir que de forma irónica los que salimos ganando fuimos los fumadores. Porque hasta aquel entonces para echarte un pitillo tenías que levantarte e ir al final del aula, junto a una ventana abierta, cuando no hubiera nadie fumando y perdiendo el tiempo de examen mientras estabas atrás. A partir de ser segregados, afortunadamente podías fumar en el sitio en el que estabas, pues todos (incluido profesor) éramos fumadores en el aula y no había a quién molestar. ¡No te puedes imaginar la tranquilidad de hacer un examen de convocatoria o similar pudiendo detenerte de vez en cuando a encenderte un cigarrillo lo que aprovechas para poner en orden las ideas!

Desafortunadamente esto se acabó posteriormente. Afortunadamente fue cuando ya había terminado la carrera :-)

Actualización: un muy simpático vídeo que colgó Kelly O en su féisbuk con una clara advertencia: No fumador, ¿sabes una cosa?, ¡también vas a morir! XD


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12 comentarios:

Kely O dijo...

Yo tampoco me he enfrentado a la nueva situación, va a ser muy duro!! y tienes razón ya verás como nos van a mirar mal por fumar en terrazas o en la playa: malditos intolerantes!!!

vespinoza dijo...

je je je

Deprofundis dijo...

hombre, a lo mejor algunos cuando lleguen a casa y comprueben que su ropa apesta, se dan cuenta de que no es por el tabaco y se duchan más a menudo. Antes sólo les olía a humo.

exseminarista ye-ye dijo...

-Kely: me enfrenté anoche; ayudó el que estaba malo aún y no ayudó una mierda porque me puse de más mala hostia. No sé como puede ayudar a mi salud fumarme un cigarro en 2 minutos hasta la colilla bajo un frío que pela :-/

-Vespi: ¡eso no me lo dice usté en la calle! Si eso aprovecha cuando salga a fumar ;-)

-Depro: no creo.

Lillu dijo...

Uf, yo soy una mezcla de ex-fumadora/talibán que está encantada con la nueva ley... Y mira, aún no lo puse en el estado de Facebook, no es mala idea XDDDD

Yo también recuerdo los exámenes en los que se podía fumar (de hecho, yo lo hacía y me cabreaba si no me dejaban), pero he de decir que nunca pensé en que le podía molestar a mis compañeros de aula. Sólo cuando te conviertes en ex-fumador te das cuenta de esas cosas, además de que los monitores del ordenador no vienen amarillos de serie y de que fumar colillas y hacerse cigarros de manzanilla y orégano es algo poco digno de orgullo XD

Ahora mismo no me gustaría verme en la piel de un fumador, la verdad :D Me felicito todos los días por haberlo dejado, jaja. En fin, ánimo!

saluditos

exseminarista ye-ye dijo...

Bueno, en los exámenes, teniendo en cuenta que los hacíamos en un aula de unos 400 m2, que sólo podíamos fumar de uno en uno y junto a una ventana abierta, por la que corría un viento (siempre) que arrastraba hasta las sillas, el humo molestar no creo que molestara. Lo que pasa es que hay gente jodelona, porque cuando intentaba echarle los trastos a alguna fumadora, que fumaba como una descosida adrede, bien que no se quejaba de nada :-P

Por lo demás, en mi casa actual sólo fumo en principio en la ventana de la cocina así que estoy más o menos acostumbrado. Lo que no quita que siga jodiendo muy mucho (con perdón) :-)

A ver si un año de estos me quito, pero no porque me lo diga una ministra de sanidad con power ballance, ¡hasta feo estaría, hombreyá! XD

Anónimo dijo...

Bueno yo siempre he salido de fiesta, siempre (viernes y sábado), te puedo decir que el humo del tabaco en los locales me molesta una barbaridad (además soy asmático y lo noto bastante) , pero me pueden mis ganas de salir y divertirme. Lamentablemente en todos los locales de moda se podía fumar por lo que no te quedaba otra que tragar (nunca mejor dicho). Si lo piensas fríamente, para poder divertirme como otras personas tenía que aguantar y sufrir por el disfrute de otros y esto la verdad no me parece nada cívico.
Te pongo un ejemplo, tengo un amigo que fuma y no bebe (el chófer claro), cuando salimos para estar empatados a ofensas, yo tendría que obligarle a tragarse una parte de mis copas y el culo de las copas echárselo por encima pa que vaya cogiendo el olorsito a ron blanco!! Te parece normal?? Si te parece justo podemos quedar pa salir a cualquier "terraza" que me lo voy a pasar pipa!!
PD: El gobierno no te obliga a dejar de fumar solo protege a los no fumadores.
PD2:Vaya post más malo, otra entrada como está y me pienso la continuidad de la suscripción en el reader.

O dijo...

Talibanes??Es gracioso, resulta que los fumadores han decidido dejar de ir tanto a los bares porque no se puede fumar en ellos y los intransigentes y talibanes son los no fumadores... tiene coña.

exseminarista ye-ye dijo...

-Anónimo: ciertamente, supongo que si no soportas el humo y el local era sólo de fumadores tiene que ser insoportable, lo reconozco. A lo que voy es el por qué no permiten zonas aisladas de fumadores en los suficientemente grandes; ¿proteger al trabajador? Me parece perfecto que no permitas que pongan barras ahí, ni que entren.

Lo que me resultaba curioso es lo mencionado en el post. Bajo la anterior ley y al menos en los locales que yo frecuentaba en los que había zona de fumadores, ésta siempre estaba llena y la otra vacía. Es más, en la de fumadores habían no fumadores que te decían lo de "es que esta parte es más divertida" y similares. Supongo que querrán que todo el mundo se aburra igual, o que salgamos a la calle. En este caso soy de la opinión de que ya es hora de que empecemos a quemar bancos, ya que estamos fuera y hace frío...

Por lo demás, oiga, pues hay libertad de elección, de lectura e incluso de ver la tele o no. La calidad del post es la que es y está me atrevería a decir por encima de la media de este cacablog, que varía entre malo, peor, horrible, horrible de la muerte y francamente repulsivo, con algún genial destello de "peroquécoñoesesto". Pero bueno, ya se sabe lo que se dice de las opiniones y los culos, todos tenemos uno ;-)

Venga, salud y tal.

-O: no me entendiste, diferencié en tres grupos a los no fumadores que conozco: exfumadores y otros con igual actitud, no fumadores indiferentes y talibanes o airados perpetuos.

Dichos talibanes son aquéllos que simplemente joden por molestar, que nunca irán a un bar de copas pero exigen que esté libre de humos, con la música al nivel que a ellos le gusta y la gente vestida como ellos quieren por si acaso un día de aquí a que se mueran les da por pisarlos, cosa que nunca sucederá.

Éstos son los talibanes; casualmente tienen tendencia a organizar cruzadas por cualquier cosa que a ellos personalmente les repugne aunque no les toque ni de lejos.

Uno es más bien de los de vive y deja vivir. Y de que debería haber libertad de elección. Te pongo un ejemplo: en el bar al que más voy los camareros (todos) no quieren ser protegidos del humo ajeno, porque ellos también fuman y se ven obligados a salir y/o abandonar su puesto o, si están solos, a no poder fumar sino deprisa y corriendo. ¿Cuesta tanto poder poner en la entrada un cartel que diga "Bar de Fumadores"? Tu elección será la de entrar o no; si entras, a tu propio riesgo.

Lo que no deberías poder pretender es mirar desde fuera, decir "qué bien se lo pasan, yo quiero entrar ahí pero no soporto el humo", y a exigir que se prohíba que se fume para así entrar.

En fin, salud también o algo.

exseminarista ye-ye dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sharli Fly Clown dijo...

Sr. Ye-Ye: qué jartá de reir me pegao con este post.

Ya pasé de la indignación de esta ley de prohibición a mano armada a mu bien, mu bien, me voy a echarme un sigarrito.

Y la verdad es que estás sembrao!

exseminarista ye-ye dijo...

Oiga, mushas gracias, yo también he pasado a la resistencia pasiva y la desobediencia activa. Esta última, claro está, rodeado de gente que la apoya también y evitando la entrada de posibles delatores, no vayamos a crear un problema al medio de vida de los amigos y tal.