22 de octubre de 2010

George R. R. Martin – Los Viajes de Tuf

Publicado en 1988 dentro de la colección NOVA (número 6) de Ediciones B, con traducción de Alberto Soler, su título original Tuf Voyaging recoge una serie de relatos cortos publicados casi en su totalidad en Analog entre los años 1976 y 1985.

De la contraportada:
Haviland Tuf es un ser curioso: un mercader independiente de gran tamaño, obeso, calvo, y con la piel blanca como el hueso. Es vegetariano, bebe montones de cerveza, come demasiado y le encantan los gatos. Y además es completa y absolutamente honesto.
Este personaje sorprendente logrará poseer una enorme nave espacial, el Arca, la única superviviente del antiguo Cuerpo de Ingeniería Ecológica de la Vieja Tierra. Un artilugio desaparecido más de mil años antes de la época de Tuf, pero que revive con él y con sus gatos. Gracias a los poderes del Arca, Tuf resucita la vieja profesión de la ingeniería ecológica pero la dejará marcada con la impronta de su personalidad, su astucia y su ironía.
“Una deliciosa mezcla de ciencia ficción bien ideada, de humor, de calidad narrativa y emoción.” - Amazing.
Bien, empecemos por el principio que para eso está. A George R.R. Martin lo descubrí gracias creo recordar a De Profundis con el comienzo de su maravillosa serie de fantasía Canción de Hielo y Fuego, serie gracias a la cuál también he empezado a odiar profundamente a este autor. Porque nos ha dejado colgados a todos sus fieles lectores durante milenios tras su último libro y quedando aún dos (al menos, que seguro habrá más) para terminarla. Porque el año que viene empezarán a emitir una serie televisiva basada en estos libros, y preveo que la veremos antes finalizar en la tele que en letra impresa, lo cual me parece absolutamente intolerable, la verdad sea dicha. Así que, por favor, que alguien le prohíba de una puñetera vez las hamburguesas, no se nos vaya a morir, le encadene delante de un ordenador y le ponga una pistola en la sien hasta que la acabe, o algo.

Quitando ya estos rencores sin apenas importancia he de decir que aunque conocía la existencia de otras obras de George R.R. Martin, las ignoraba por completo. Es decir, no había tenido la oportunidad de tropezarme con ninguna de ellas. Hasta ayer, día en el que durante mi navegación por la biblioteca de H. me encontré con Los Viajes de Tuf. Aparte del hecho claramente reconocido de que ninguna persona a la que le gusten los gatos puede ser mala gente del todo (y del cuál soy claro exponente, digo, je), hay que reconocerle al autor que sabe engancharte en la lectura de sus obras (bueno, al menos lo ha conseguido conmigo en las dos que han caído en mis manos, varios cientos de miles de páginas de la mencionada Canción de Hielo y Fuego y las escasas 449 de ésta).

Los Viajes de Tuf destila humor, mucho humor, ironía, mala leche, es iconoclasta, intenta inculcar ciertos conceptos a los que la gran mayoría de las creencias religiosas son alérgicas, como el control de la natalidad, y muestra de una manera correcta (o al menos no errónea del todo, que para eso aunque sea biólogo sigo siendo de molecular) ciertos conceptos ecológicos que sería interesante que todo el mundo conociera. Todo dentro de una muy buena obra de ciencia ficción, compuesta por un prólogo y siete capítulos, bien engarzados y con un final, cosa importante oiga. Y lo de muy buena obra al menos para mí, claro, que para gustos colores y todas esas cosas que digo siempre. Que aunque siempre tenga la razón, los demás tienen derecho a equivocarse pensando lo contrario, hasta feo estaría no darle a las personas humanas el libre albedrío y eso...

En resumen, muy recomendable, no sé qué narices haces leyendo esto en vez de irte corriendo a comprártela ya, ¡por el Nota! (por lo que yo sé Eds. B está reeditando de último su colección NOVA al tiempo que siguen sacando nuevos títulos, así que es muy probable que la puedas pillar, manquesea por encargo).

Nota: desde la última reseña, hace milenios, hasta ésta he leído más de lo que te puedas imaginar. Pero sigo con el pequeño y cruel detalle de no tener internet en casa (internéeeeeeet), así que no lo he ido plasmando. ¿Y esto que acabas de hacer qué narices es?, te preguntarás. Pues oiga, que ordenador sí que tengo, que son las 8 y media de la mañana y que...., pero no, espera, esto va a ser otra historia... :-)

Salud, feliz finde y todas esas cosas. ¿Se fijaron en que la Leire Pajín se quitó la Power Ballance cuando juró su investidura? Se admiten apuestas: ¿por las críticas o porque no combinaba? (Esto ya lo dije en el féisbuc, así que si eres amigo mío está repetido y tal).

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3 comentarios:

Locke dijo...

Cosas que deberías leer de George R. Martin:

El sueño del Fevre (una de vampiros sureños mucho antes de que se pusieran de moda)

Armaggedon Rag: Posiblemente la mejor novela de Martin para mí. Rock and Roll, los setenta, drogas, protestas, la guerra, los ochenta, periodismo, márketing musical y... ¿magia negra?

Cualquier antología que incluya "Los Reyes de la Arena"

exseminarista ye-ye dijo...

Oiga, muchas gracias, a ver si me las puedo pillar o algo :-)

exseminarista ye-ye dijo...

El sueño del Fevre ya cayó; la verdad es que aunque no soy muy de vampiros sí que me gustó.

Ahora voy a empezar con una de terror de cuyo nombre no me acuerdo que me pasó el H.

Le preguntaré si también tiene la del Armaggedon Rag.