15 de febrero de 2010

Cartas desde el siglo II (XIV)

Decíamos hace unos días: pues resulta que los evangelios ya habían sido cambiados un par de veces al menos y que ya entonces se calificaba a tus hechos como mitos.

Hoy: que no tío, que no te creo, que ni siquiera los tuyos lo hicieron.
23. ¿Y que hizo Jesús tan grande que pueda testimoniar la obra de un Dios? ¿Acaso lo vieron, menospreciando a los adversarios, divertirse con los acontecimientos de acá abajo? ¿Dijo acaso como el personaje de la tragedia; «El propio Dios me librará, cuando yo quiera»? Sabéis que quién lo condenó, no fue castigado como Penteo, que fue acometido de locura y deshecho en pedazos. Y, si antes le fue impedido, ¿por qué tarda en hacer brillar su naturaleza divina? ¿Por qué no se lava, en fin, de la ignominia de su muerte? ¿Por qué no venga las afrentas de quienes le ultrajaron a él, y a su padre? Y ¿la sangre que salió de su herida era semejante a la que corre por las venas de los dioses? ¿El ardor de la sed, que cualquiera puede soportar, fue tal en él, que bebió la espesa hiel y vinagre?

24. Nos atribuís el crimen, raza crédula, de no haberlo recibido como Dios, de no admitir que él sufrió para el bien de los hombres, a fin de que aprendiésemos también nosotros a menospreciar los suplicios. Pero la realidad es que, después de haber vivido sin haber podido persuadir a nadie, ni siquiera a sus propios discípulos, fue ejecutado y sufrió lo que ya se sabe. Él no supo, ni preservarse del mal, ni vivir exento de mácula. No llegaréis al punto de pretender que, no habiendo po­dido conquistar a nadie acá en la tierra, se fue para el Hades a seducir a los muertos que allí habitan.
Por hoy ya está bien, que tengo que ir al súper (los jodíos guiris se bebieron todas las cervezas) y recuperar la vida normal, dentro de su irracionalidad.
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2 comentarios:

Erebus dijo...

No podemos estar seguros de lo que cuenta la Biblia en ocasiones por muy fidedigno que parezca, ya que ha sido una víctima constante del síndrome de rumorismo más fuerte que ha existido: el de la interpretación ideológica aplicada a la traducción: Se hizo la traducción al griego, luego del griego al latín y, luego a las lenguas vernáculas... pero se hicieron no de forma neutral, y mucho menos una, sino además varias... el resultado creo que debe ser como el experimento del rumor... tu pones a una fila de personas y a la de un extremo le dices algo y que lo pase... imaginemos además que parte de los que están en la fila y el último que tiene que recibir el mensaje tiene como lengua materna un idioma diferente al que está el mensaje original, aún cuando en los pasos intermedios haya gente que sepa ambos idiomas y que pueda traducir el mensaje. ¿Más retorcido? Supongamos además que la mitad de las personas de la fila son de tendencia política A y la otra mitad B y que el mensaje tiene alguna significación política... y ahí lo tienes. El mensaje final puede parecerse tanto al original como una coliflor a un rinoceronte.
Muy buenos los manuscritos del s. II.

exseminarista ye-ye dijo...

Además de eso hay que tener en cuenta que exceptuando el supuesto evangelio de Juan el resto fueron escritos en base a testimonios orales por gente que ni lo conoció. Y que los cuatro canónicos fueron escritos al menos 60 años después de su muerte, lo que los pone a poco del año 100.

Si a esto le sumamos que ya en el ciento y algo (la fecha no es segura) Celso escribe que han sido cambiados a voluntad multitud de veces y tenemos en cuenta que de los muchos que habían la iglesia primigenia seleccionó los que más le interesaban, para mí su credibilidad está infinitamente cerca del cero.