7 de enero de 2010

Propósitos para este año, por llamarlo de algún modo

Ya que todo el mundo se dedica a escribirlos en sus respectivos blogs, yo no voy a ser menos que ellos. Aunque la verdad tampoco es que tenga muchos propósitos bien definidos (he visto auténticas listas) sino propuestas que tendremos que discutir mis varios yoes y, tras alcanzar un consenso, votar e intentar llevar a buen puerto. Esto asegura que lo más probable es que no lleve ninguno a cabo, pero al menos sé que nos vamos (yo y los otros que viven dentro de mi cabeza) a divertir mucho en el camino.
Empezando por el principio, qué mejor sitio para empezar, pienso elevarme la propuesta de empezar a considerar que quizás, tal vez, ya sea hora de empezar a recoger los pedazos de digamos corazón que tengo dispersos por ahí. Digo digamos corazón porque lo que tengo que hacer es modificar ciertos niveles hormonales y algunas conexiones neuronales que posibiliten una nueva flexibilidad de pensamiento; sin embargo y a pesar de mi absoluta e increíblemente maravillosa forma de ser aún no he desarrollado la manera de conseguirlo, por lo que no descarto nada (nunca descarto nada, síndrome de Diógenes cerebral [y ligero del otro] que lo llaman), así que a la hora de planteárnoslo puedo asegurar desde ya que nos lo vamos a pasar muy bien, y muy mal también, es parte de la diversión.
Además creemos que ya va siendo hora de encontrar un curro decente, o indecente, o cualquier cosa. Bueno, lo que realmente deseamos es que de una puñetera vez alguien se dé cuenta de lo que valemos y de lo bien que se lo pasaría a nuestro lado a tiempo completo; requisito imprescindible sería que dicha persona (preferiblemente de sexo femenino) tuviera los medios económicos suficientes como para que ninguno de los dos tuviera que trabajar. En caso necesario, estoy dispuesto a admitir que me mantenga para hacerla feliz. Voluntarias, escríbanme al correo del blog. En caso de que no surgiera ninguna admitiríamos una plaza de funcionario, una dirección general o algo así, de poco trabajar. Pero bueno, que si sale un trabajo decente y bien pagado tampoco me quejo (si es indecente y/o mal pagado sí lo haré, que lo sepas desde ya).
Uno que sí que es más concreto es el de pintar la casa, pero ya. Tras unos cuantos años en ella consideramos que va siendo hora de hacerlo. Ya tengo la pintura, bueno, está en casa de mis padres, sólo tenemos que ir a buscarla, así como todas esas cosas de extraño funcionamiento que sirven para aplicarla, brochas, rodillos, etc... Lo único que me falta son las ganas de hacerlo; creo que vamos a recurrir a la técnica de Tom Sawyer e intentar convencer a la gente de lo divertido que es para que lo hagan ellos. Como no creemos que funcione tendré que recurrir al consabido truco de poner un par de cajas de cerveza en la nevera, a consumir por todos los que vengan a ayudar (porque si me las tomo nosotros solos ya me veo con la casa aún más patas arriba, sin haber pintado y sin cerveza). A ver si un día de éstos, aprovechando que estoy disfrutando de un periodo de ocio extendido.
Y para acabar, sabiendo lo que desestabiliza mi desequilibrio mental el puto mes de diciembre (y parte del de enero) voy a recurrir a la por mí llamada estrategia londinense. Como a lo mejor ya te has dado cuenta, si por mí fuera eliminaría diciembre de los mapas, digo, calendarios; es un mes absolutamente odioso de principio a fin en el que pocas cosas buenas me han pasado nunca jamás. La estrategia londinense está extraída directamente de los especiales de navidad del Doctor Who; SPOILER dado que todas las navidades pasaba algo desastroso en Londres en el especial del año pasado (en el de éste no) se extrañaba de que la ciudad estuviera completamente vacía o casi. La respuesta lógica era que, visto lo visto, la gente había decidido abandonar la ciudad por lo que pudiera pasar FIN DEL SPOILER. Pues bien, a partir de este año vamos a hacer lo mismo, en cuanto empiece el jodío diciembre pensamos abandonar este cuerpo hasta que lleguen los Reyes en enero. Aunque espera, pensándolo ahora, ¿no es eso lo que hice ya este año a base de fiestas, eliminación de los yoes y escapismo? Mierda, voy a tener que buscarme otra estrategia.
Y poco más. Tampoco le pido mucho a la vida y más o menos estamos felices todos aquí dentro, así que dejaré que este año que empieza me sorprenda, ¡seguro que lo hará! ¡Qué miedito, temblando estoy!
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2 comentarios:

Kely O dijo...

Por si no fuera ya bastante con un ex-seminarista en este mundo, ahora parece que son varios. Socorro!!!!!

exseminarista ye-ye dijo...

Tranki, estan todos dentro de mí XD