8 de enero de 2010

Dos corriendo por tres calles - Jaime Centurión

Portada.

Pequeño libro autoeditado que me regalaron por reyes. Siete historias cortas: Sin pecado con cebolla, Que me quiten lo sudado, De Madrid al ciego, Tu madre fuma, Naturaleza pálida, Tobillo o notobillo y Allende los bares en las que de una manera absolutamente delirante, psicodélica y extravagante el autor nos cuenta desde como llegaron a la "metrópolis" Santa Cruz-La Laguna los perritos calientes (Casa Peter) y se expandieron (Sin pecado con cebolla), o una estancia en Tailandia (Allende los bares), hasta sus experiencias vendiendo sus libros en las escaleras del metro de Madrid (De Madrid al ciego) pasando por otras creaciones más o menos disparatadas.
Precisamente es en algún puestito de venta ambulante, rastrillos y similares donde te lo podrás encontrar y comprárselo (ignoro si estará por alguna librería pero entre tú y yo, lo dudo); oiga, que un jipi se busque la vida escribiendo y vendiendo sus escritos me parece hasta loable, qué quieres que te diga. Además te lo dedicará personalmente y todo, vamos, por lo que sé siempre pondrá lo mismo:
Échale vida a los años y no solo años a la vida.
Bueno, en mi caso también añadió algo más, en concreto palabra por palabra lo que le dijo mi hermano: "Para Exseminarista (bueno, mi nombre del Mundo RealTM) más lo que se te ocurra, tú imagínate que es mi hermano aunque no estoy seguro, ponle lo que quieras, en fin". Es lo que tiene tener un hermano jipi (que no vende libros aunque sí artesanía; aún así le quiero, que le voy a hacer), son de un simpático...
Nada, pues eso, que si te lo encuentras no dudes en comprarle uno, le harás un favor y tendrás diversión para un rato.
De la contraportada:
Jaime Centurión es una de las figuras más importantes de la generación que ha impuesto un nuevo y VIGOROSO rumbo a la novela canaria de la postguerra. Dos corriendo por tres calles (1998) es, en opinión de muchos críticos, la novela en la que más patente resulta esa EXTRAORDINARIA combinación de agilidad narrativa, humor sutil, expresividad simbólica y sensibilidad moral que caracteriza su prosa y confiere tan APASIONANTE interés a sus relatos.
Éste ha sido el segundo libro que he tenido que quemar.
Ángel Mandasi.
Por supuesto, también hay comentarios de los mejores críticos literarios:
"Respira libertad, aspira gozo, espira lo que sobra y es molesto. Únicamente le interesa vivir" (Isaac de Vega, Liberación).
"Dos corriendo por tres calles consolida la trayectoria de este autor que, de algún modo, sigue tocándose los cojones" (Alejandro Bassas, La Tribuna).
"No me reía tanto desde Platero y yo" (Carlos Garrido, Conversaciones).
Y un detallito que me gustó es el de la solapa interior, detalle que he eliminado por "petición" del implicado (si quieres más detalles ve a la entrada de hoy).

Y ya está reseñado el primer libro del año, que no el primero que me he leído. Pero como los otros han sido relecturas que me apetecían (por ejemplo, Soy leyenda o la serie completa de Dune, aunque para mi gusto debería haberse parado en el primero y las horribles precuelas paridas por el hijo de Frank Herbert ya no te digo, las condenaría al infierno y la llama eterna), pues como que no los he mencionado.
Salud y eso.
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3 comentarios:

Locke dijo...

Usando la caché de Google he echado un vistazo a la foto de la discordia, comprendo que el interfecto no desee aparecer más de lo necesario con esa expresión de cenutrio... pero como bien dices, ¿qué costaba pedirlo con educación? Después de todo, el asunto ni siquiera iba sobre él.

Y por cierto *somos* chimpancés sin pelo...

exseminarista ye-ye dijo...

Eso es lo que molesta, las formas. Porque está claro que cada cual tiene derecho a su propia imagen y a no aparecer por donde no quiera. Pero joer, pídelo bien, no me amenaces de entrada con ir a por mi y romperme las piernas (bueno, no lo hizo pero casi).

Y discrepo. Somos "casi" chimpances sin pelo, nos separamos hace demasiado tiempo.

juanan dijo...

"Y por cierto *somos* chimpancés sin pelo...
Y discrepo. Somos "casi" chimpances sin pelo, nos separamos hace demasiado tiempo."

...¡Zongo!