11 de mayo de 2009

¡¡Una sentencia que me satisface al fin!!

La justicia, qué podemos decir de la justicia; acudamos al DRAE:
justicia.

(Del lat. iustitĭa).

1. f. Una de las cuatro virtudes cardinales, que inclina a dar a cada uno lo que le corresponde o pertenece.

2. f. Derecho, razón, equidad.

3. f. Conjunto de todas las virtudes, por el que es bueno quien las tiene.

4. f. Aquello que debe hacerse según derecho o razón. Pido justicia.

5. f. Pena o castigo público.

6. f. Poder judicial.

7. f. Rel. Atributo de Dios por el cual ordena todas las cosas en número, peso o medida. Ordinariamente se entiende por la divina disposición con que castiga o premia, según merece cada uno.

8. f. desus. Ministro o tribunal que ejerce justicia.

9. f. coloq. desus. Castigo de muerte. En este mes ha habido dos justicias.

10. f. ant. alguacil (oficial inferior de justicia).

11. m. justicia mayor de Aragón.

12. m. desus. justicia mayor de Castilla.

~ conmutativa.

1. f. La que regula la igualdad o proporción que debe haber entre las cosas, cuando se dan o cambian unas por otras.

~ de sangre.

1. f. ant. mero imperio.

~ distributiva.

1. f. La que establece la proporción con que deben distribuirse las recompensas y los castigos.

~ mayor de Aragón.

1. m. Magistrado supremo de aquel reino, que con el consejo de cinco lugartenientes togados hacía justicia entre el rey y los vasallos, y entre los eclesiásticos y seculares. Dictaba en nombre del rey sus provisiones e inhibiciones, cuidaba de que se observasen los fueros, conocía de los agravios hechos por los jueces y otras autoridades, y fallaba los recursos de fuerza.

~ mayor de Castilla, ~ mayor de la casa del rey, o ~ mayor del reino.

1. m. Dignidad, de las primeras del reino, que gozaba de grandes preeminencias y facultades, y a la cual se comunicaba toda la autoridad real para averiguar los delitos y castigar a los delincuentes. Desde el siglo XIV se hizo esta dignidad hereditaria en la casa de los duques de Béjar.

~ original.

1. f. Inocencia y gracia en que Dios crio a nuestros primeros padres.

la ~ de enero.

1. f. coloq. U. para dar a entender que ciertos jueces u otros funcionarios no suelen perseverar en el excesivo rigor que ostentan cuando principian a ejercer sus cargos.

administrar ~.

1. loc. verb. Der. Aplicar las leyes en los juicios civiles o criminales, y hacer cumplir las sentencias.

de ~.

1. loc. adv. Debidamente, según justicia y razón.

hacer ~ a alguien.

1. loc. verb. Obrar en razón con él o tratarle según su mérito, sin atender a otro motivo, especialmente cuando hay competencia y disputa.

~ de Dios.

1. loc. interj. U. para dar a entender que aquello que ocurre se considera obra de justicia de Dios.

2. loc. interj. U. para dar a entender que algo es injusto, como pidiendo a Dios que castigue por ello.

oír en ~.

1. loc. verb. Der. Ser examinados por un juez o tribunal los descargos o excusas del funcionario a quien se impuso alguna corrección.

pedir en ~.

1. loc. verb. Der. Poner demanda ante el juez competente.

repartir ~.

1. loc. verb. administrar justicia.

tenerse alguien a la ~.

1. loc. verb. Detenerse y rendirse a ella.

tomarse alguien la ~ por su mano.

1. loc. verb. Aplicar por su cuenta una medida o castigo que cree merecidos.


Como ves, sólo a título definitorio se pueden decir muchas cosas; ¡la verdad es que no imaginaba que fueran tantas! Pero lo que voy a comentar es una sentencia del Supremo que pone las cosas en su sitio; te la cuelgo:
El Supremo carga sobre los obispos las indemnizaciones a sus docentes.
Por si no estás puesto al día, año tras año se repiten sentencias que ordenan indemnizar a ciertos profesores de religión por despido improcedente, despedidos por motivos tales como asistir a huelgas, casarse con separados, etc... Hay algunos que suman 9 ó más años consecutivos de sentencias a su favor.
La gran putada es que todas esas indemnizaciones las pagábamos todos; la Iglesia les despedía, pero era la Consejería de Educación la que tenía que soltar las pelas y que se veía condenada año tras año a recontratarlos y a redespedirlos, en función de lo que dijera la Justicia, primero, y la Iglesia después. Pues bien, dado que esta sentencia sienta doctrina (creo que se escribe así) a partir de ahora serán los obispados respectivos los que tengan que apoquinar las pelas, que ya era hora. En cuanto les tocas el bolsillo vas a ver como cambian de actitud y empiezan a respetar derechos consitucionales como el de libre sindicación, huelga, etc...
Ahora "sólo" nos queda que se denuncien los acuerdos Iglesia-Estado, que se saque la religión de las escuelas y que estos señores reciban el nombre de catequistas (o si quieren seguir en el sistema público de educación se saquen la oposición correspondiente, como el resto de profesores, y den alguna asignatura que sirva para algo); simple y sencillo, si quieres que tus hijos reciban una educación católica para eso están las catequesis los fines de semana (y tu ejemplo en casa, claro).
Noticia leída en El País. Exseminarista ye-ye que hace tiempo que no se metía con la Iglesia :-)
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2 comentarios:

Jezabel dijo...

Se me ha escapao' una lagrimilla, chico.
Snifi. Y yo que había perdido la "fe" en la Justicia...

exseminarista ye-ye dijo...

Son poquitas cosas, pero hacen que veamos el futuro con un poco más de esperanza en lo que a la irracionalidad y adoctrinamiento se refiere :-)