9 de marzo de 2009

¿Por qué me oponía al derribo de Cho Vito?

No era porque el asentamiento no fuera ilegal, que lo era, sino porque tenía la clara sensación de que Costas sólo iba a por los pobres, que ni uno solo de los grandes hoteles o de casas de ricos que ocupan el litoral (la de los Tavío en primera línea de costa de Los Cristianos, la de los Ucelay, creo que en Barranco Hondo, la del Opus en Igueste, etc...) iban a ser tocadas. Exigía que la ley fuera igual para todos, iluso yo, de modo que me parecía bien que acabaran con todas esas casas y poblados ilegales que pueblan nuestras costas si también lo hacían con las de los poderosos.
A veces odio tener razón. Parece ser que el hotel de la playa de Papagayo, en Lanzarote, también se salvará. Puto país.
Share/Save/Bookmark

No hay comentarios: