3 de mayo de 2008

Ni una sola calada

Anarroseado en Por la boca muere el pez (que sigue en su lucha personal contra el vicio), así me veo en un par de horas, cuando consuma el último cigarrillo y compruebe que aún no me han ingresado. ¡Recorriendo la casa mientras busco algún puro excedente de alguna boda! ¡Qué dura es la vida del drogadicto en busca de su dosis! ;-)


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