31 de enero de 2008

Regreso al pasado

Pues sí, empezó dando la espalda a los fieles en la misa y ha acabado, el papa Benedicto equis uve palito, condenando la inseminación artificial. En concreto, afirmó que la fecundación in vitro "ha infringido la barrera para la tutela de la dignidad humana".
Lo aplica a las técnicas como "
la congelación de los embriones humanos, la diagnosis pre-implantación, la investigación sobre las células embrionarias y los intentos de clonación humana". Además, dice que la fecundación in vitro es mala porque hace que "seres humanos en su estado más débil y más indefenso de su existencia, sean seleccionados, abandonados, asesinados o utilizados como material biológico".
Por último, ha terminado instando a que "
el progreso científico sea verdaderamente respetuoso con cada ser humano, y que se le reconozca la dignidad de la persona".
Deberían evolucionar un poco, en vez de involucionar. En base a este último párrafo, ¿por qué la iglesia no es respetuosa con cada ser humano y se le reconoce su dignidad como persona? Por ejemplo, reconociendo que la mujer es completamente igual al hombre (accediendo, si le da la real gana, al sacerdocio, que aunque a uno de desagrade la idea, la del sacerdocio en sí, hay gente pa todo) o que, hablando de mujeres, éstas tienen absoluto derecho a controlar su propio cuerpo, incluyendo el control de su natalidad.
Además, no estaría mal que leyera un poco de divulgación científica y no sólo se limitara a los textos de los santos. Así se enteraría que un embrión es tan sólo un grupo de células, con tanta alma como pueden tener los padrastos que te arrancas. Cuando un embrión se divide en dos, para dar gemelos, ¿el alma única e indivisible se parte o uno de los gemelos va a ser un desalmado (y nunca mejor dicho, je)? Y podría seguir y seguir, pero para qué, si no va a servir de nada.
La gran "putada" es que este señor sigue marcando la forma de pensar de millones y millones de personas; aunque claro, cada cuál cree en lo que quiere creer, así que allá ellos con su vida. Sólo tienen una, sin cielo ni infierno ni más boberías; si prefieren malgastarla siguiendo un modo mediaval de pensamiento, ellos se lo pierden.

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4 comentarios:

vespinoza dijo...

Lo malo no es que lo piensen ellos, sino que nos lo intentan imponer a los demás.

exseminarista ye-ye dijo...

Eso se me quedó colgado, lo iba a añadir, pero me fui de casa. Ese es el verdadero problema: no se contentan con crear el infierno en la tierra, intentan imponerlo a los que no creemos en zombis cósmicos y palomos violadores...

Migue Mora dijo...

Ya ni ellos mismos creen en su capacidad de persuación. Tienen que pedir ayuda a los partidos políticos más conservadores para que hagan leyes que apoyen sus ideas. Patético.

Erebus dijo...

Creo que se montó un lio muy gordo cuando The Pope(ye) quiso dar el discurso de apertura del curso académico en la Universidad de Roma. Los estudiantes de ciencias dijeron que como iba a dar el discurso un tio que se pasaba por el forro todo el progreso científico y que además sacaba de poco en poco textos contra la comunidad científica...
Se armó bastante gorda, y no me extraña. La Iglesia, menudo anacronismo.