18 de noviembre de 2007

Creando indignación

Dado que mi amigo Vespinoza ha mostrado de último (en los últimos 14 años o así que le conozco) su indignación ante la proliferación de fascismos varios y halagos al pequeño dictador, le recomiendo la lectura del artículo titulado "Misa Final", publicado en el diario Público de hoy domingo, que relata la misa homenaje a Jose Antonio y el pequeño dictador. Para su "gozo", adjunto varios párrafos escogidos:
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La misa comenzó con la llegada de una columna de falangistas, mujeres y hombres, de que dos en dos fueron alzando el brazo ante la tumba de primo de Rivera. Dos de las chicas marciales llevaban sendos ramos de flores para colocarlos en la lápida del fundador de Falange.
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Frente al altar, flanqueando la tumba de Primo de Rivera, acabarían permaneciendo en formación marcial cuatro falangistas uniformados que apenas si pestañearon durante toda la misa.
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Así fue como comenzó el sigiloso chorreo al Gobierno, hablando de que era como si una esponja estuviera borrando la memoria y quejándose de la "quiebra histórica espiritual de la nación" y del proceso de disolución de España. Discretamente, casi cantando como había estado haciendo en el resto de la misa, añadió: "Se han truncado las raíces espirituales, que nos han convertido en vasallos y no en señores".
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Y alguna cosa más dijo, pero destacable fue que en las rogatorias recordó a Franco ("que perdonó todo y a todos, dijo) y a Primo de Rivera ("que quiso que su sangre fuera la última que se vertiera), y siguió rogando por los santos y demás, en definitiva, dijo, "para que no se pierda la gloria conquistada.

Soy fascista

Al término de la misa los exaltados que habían esperado afuera seguían gritando consignas contra Batasuna, contra los inmigrantes, cantando himnos y advirtiendo a las cámaras de televisión que les grababan: "¡Alarma, soy fascista, terror del comunista!"Público contó los bancos de la Basílica: 42 en la frontal y 32 en los ábsides de la Basílica. Había un promedio de siete personas sentadas en cada banco, es decir, 518 sentados. De pie no cabía mucha más gente, pues los pasillos son estrechos. En total, tal vez algo más de mil personas asistieron al último oficio patrio.


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2 comentarios:

vespinoza dijo...

"(...) Dos de las chicas marciales llevaban sendos ramos de flores para colocarlos en la lápida del fundador de Falange(...)".

Hay que decir (en un alarde de tolerancia) que a mi las muchachitas con camisa azul y boina me ponen.

exseminarista ye-ye dijo...

Ya, bueno, Vespinoza debes de reconocer que te ponen (y a mí) TODAS las muchachitas con uniforme, sea el de falange, ejército, chacha, enfermera, etc...