25 de mayo de 2013

Recuerdos de Tijuana

Hace demasiado tiempo ya, cuando estuve el año y pico de destierro científico en los EE.UU., en un lugar de la costa Oeste cuyo nombre no voy a mencionar para conservarlo en el economato, que diría Mapoto, y al que llamaremos Ciudad de la Costa Oeste por no dar muchos datos propios ni decir que su nombre es San Diego, aproveché que una amiga me hizo una visita turística-vacacional (la única persona que se dio el salto a verme, o a aprovechar mi casa para ver California, que viene a ser lo mismo y a mí me sirvió igual) para darme un salto a la Baja (California) durante un par de días, pues a pesar de llevar un tiempo allí aún no había podido bajar (trabajar y pobreza, es lo que tenía cobrar en pesetas cuando el dolar estuvo más fuerte en toda la historia; ¡y eso que en limpio venía a ser un cuarto de millón mensual o así, pero apenas daba! Ains, la de años que arrastré deudas), aunque ambas ciudades en algunos puntos estuvieran separadas sólo por la frontera.

Así que alquilamos un coche con seguro válido para México lindo, se nos unió uno de mis compañeros de piso, que a pesar de decirles roommate sólo comparten piso y no cuarto, y además no era un piso sino la típica casa americana, con su jardín delantero y el trasero y moqueta hasta en el baño, y eso viviendo al lado del desierto (San Diego, digo, Ciudad de la Costa Oeste es grande, mucho, aunque no tanto como LA) le ves poco la utilidad, pero oiga, los yankis son muy suyos y en todas las casas que visité había moqueta hasta en el baño. Cosa estúpida, sí, pero a mí que me cuentas. Pues eso, que el roommate se nos junto y ¡tiramos pa' la Baja!

Entrar en México es fácil, lo difícil es salir. Me explico, pasar la frontera hacia el sur no requiere absolutamente nada, sigues por la autopista, pasas por debajo de un arco y sin más formalidades ya estás allí. Nadie te para (que yo viera), nadie te pide documentación, ni siquiera tienes que hacer como que frenas (o al menos así era allá por el 2000). Volver al norte si que es otra historia: colas kilométricas y lentas, donde puedes aprovechar para comprar por ejemplo un último recuerdo, algo de comer, de beber, de lo que sea, pues hay (había) verdaderas tiendas en los bordes y multitud de vendedores ambulantes. Y luego un profundo interrogatorio por algún agente fronterizo gringo, examen al detalle de la documentación (visado de múltiples entradas, ¡eso es importante, que lo sepas!), registro del coche (pero por tu parte, "puedes abrir ese bolso, traen algo ilegal", etc...). Me resultó muy simpático que en primer lugar y mientras estuve sentado se dirigió a nosotros en inglés en todo momento; cuando salí a abrir el maletero pasó a un español perfecto para interrogarme a mí solo. Y mi cara de apuro tuvo que ser de aúpa, pues llevaba conduciendo desde hacía unas 5-6 horas y para ir más cómodo me había quitado los zapatos, así que ahí me ves a mí, descalzo, ignorando que había comprado el venezolano (mi roommate) cuando se había ido a su bola en Tijuana y encima con un  agujero claramente visible en un calcetín. Ains, desastrito que es uno.

Pero a lo que iba, que me disperso. Si no lo he contado ya, que lo dudo, en otro momento relataré como el roommate nos metió la primera noche en un "hotel" que daba miedo en pleno Tijuana, en el que todos los inquilinos eran aspirantes a inmigrantes ilegales en los USA (dormir dormimos poco, la verdad, entre el acojone y los ruidos; y que la tensión y el miedo despiertan otros apetitos, que también), o cuando nos siguió un coche durante hora y pico y de noche (o eso nos parecía, claro), pero puedo decir que en rasgos generales y saliendo de Tijuana todo fue genial, la gente muy amable (típico del par de pubs: "¿son españoles?, ¡de Euskadi!", no hombre, no, de Canarias, "¿y eso dónde está?" Lo de vascos nos lo dijeron varias veces, se ve que van mucho por allí), el paisaje espectacular, variado y  muy "mexicano", de los que vemos en miles de películas, y la comida fantástica.

Tijuana es otra cosa, es (o era) una mezcla de una especie de parque temático de alcohol, drogas, putas y farmacias para los turistas del reprimido Norte, con una gran población, mucha de ella viviendo por debajo del límite de la pobreza. Y una poca allí arriba, en lo alto (visitamos la que en aquel entonces era la discoteca más In de Tijuana con la excusa, pasaporte mediante, de "nos han comentado en España que éste es un sitio que no hay que dejar de ver", así que fueron todos sonrisas y entrada gratis; muy rococó para mi gusto aunque la vistas no estaban mal, se celebraba la graduación de una High School privada de las más pijas). No me gustó, obviamente, ni la disco ni Tijuana.

A lo que iba. Cuando te parabas en un semaforo de alguna avenida era inevitable ser asaltado por una multitud de mendigos, que acudían al reclamo de una matrícula de California (y que identificaban perfectamente tu acento como español no mexicano sino de España(coño), así que seguías siendo no nativo y casi gringo). Con deformaciones, llagas purulentas (de verdad de la buena), sin extremidades, vamos, de todos los tipos que ves en documentales por ahí o lees en novelas de la Edad Media. Era una imagen realmente impactante pero que no esperaba volver a ver.

Volviendo a estas desafortunadas Islas normalmente te encontrabas, como mucho, algún pibe que te quería limpiar los cristales o en las entradas a la ciudad a un señor con un cartel que cambia en función de la hora a la que entras, el señor, no el cartel que es claramente el mismo, lo que me hace estar casi seguro (junto con los rasgos y tal) que pertenecen a un grupo organizado y eso. Eso hasta ahora. Esta semana ya me he encontrado a alguno con claras deformaciones.

No sé, ¿es Tijuana nuestro destino? Visto lo visto, no me extrañaría, la verdad.

Hala, salud y a vivir, que son dos días. Yo lo hago o algo suficientemente parecido.
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6 de mayo de 2013

Otro que se queja de las normas del club al que pertenece

La noticia la habrás leído por todas partes: un guardia civil que empujó a un superior en una situación tensa ingresa en prisión. Y se pone el grito en el cielo, ¡si sólo lo empujó, no tiene antecedentes, cómo es que entra en el talego, hombreyá!

Dejo a un lado el hecho cierto de que una vez perdida la inocencia, hace demasiado tiempo ya, mi simpatía por las llamadas fuerzas de seguridad del estado ha descendido a valores negativos. Deberían ser un cuerpo que protegiera a los ciudadanos de los abusos de los predadores y al Estado de los abusos de los poderosos, pero son y han sido un cuerpo que protege al poderoso de los ciudadanos, al fuerte del débil. La democracia aún no les ha llegado del todo y en gran parte son un nido de fascistas, inútiles, torturadores y represores, tal y como eran cuando iban de gris y les mandaba Paquita la Culona (a.k.a. Francisco Franco Bahamonde, Caudillo de España(coño) por la Gloria de Dios). Quitando escasas y honrosas excepciones sólo desprecio no exento de cierto miedo es lo que siento por estas fuerzas policiales.

Pero lo dicho, dejémoslo a un lado y volvamos a decir ¡alma de cántaro! A ver, sé que la otra opción era el paro1 pero ¿¡no te molestaste en leer las normas del club en el que entrabas!?

Guardia Civil. Por si no se habían enterado es un cuerpo militar, sujeto a la justicia militar. ¿Qué sucede cuando agredes a un superior?, pues se te aplica la justicia militar, es así de sencillo y simple. Y date con un canto en los dientes porque no estamos en época de guerra pues del paredón (o similar) no te escapabas.

En fin, que no siento pena alguna. Si la peña quería asaltar el cuartelillo seguro que era por algo. Si tu superior te tocó los cojones pues era un metomentodo haberte tragado lo que tenías que haber tragado, que para eso eres un puto militar, no sólo porque llevas pipa y un bonito (para ti, claro) uniforme.

Así, sin acritud, oiga. Venga, buena semana y que no nos toquen los mismísimos mucho.

1.- En mi época infantil repetíamos inocentemente un chiste muy cabrón que venía a decir que el río más largo de España(coño) era el guardia civil, pues nacía en Andalucía e iba a morir al País Vasco. Y aún me hace sonreír, es que soy como un crío.
También está claro que más cornaas da el hambre, no lo vamos a negar.
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4 de mayo de 2013

Amarga decepción

Llevaba tiempo oyendo hablar de ti. Al conocer mi mutación la dependienta de la tienda ecológica donde compro el café me dijo "debes conocerla, es perfecta para ti, dulce y con otras muchas virtudes". I., indignado porque según él querían echarla de Europa, se comprometió a presentármela cuando volviera de la pérfida Tercera Isla en extensión y última en belleza y atractivos naturales (D. Pepito dixit).

No pude esperar tanto. Por lo que se ve aún no la han expulsado y me crucé con ella en un supermercado al que suelo ir. Sí, me la traje a casa.

No me gustó. Sí, es dulce, pero no tanto como decían. Y te deja un amargor que no me gusta lo más mínimo, que me resulta desagradable. Stevia, no eres para mí, me has decepcionado.

Y es que un edulcorante debe si no potenciar el sabor de lo que estás tomando al menos sólo endulzar, sin añadir nada más. Cuando era normal, dentro de lo normal que era, es decir, más bien poco o nada, el café lo acompañaba con azúcar morena de la de verdad, no de la teñida que te venden como azúcar morena; aportaba no sólo dulzor sino que además su sabor complementaba y potenciaba el del café. La stevia te deja un retrogusto amargo que no mola nada, así que ahí queda, relegada hasta saber qué usos le daré. Seguiré utilizando edulcorantes normales y corrientes, que no aportan nada pero entre los "nada" está el mal sabor.

Y mira que me duele el alma o dolería si existiera. Porque por lo que dicen tiene más propiedades que el aloe vera. Vamos, estaba por arrancar la planta de maría y sembrar una de estevia...

Vale, no, no cuela, ni jarto grifa, vamos.

Salud y eso.
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1 de mayo de 2013

Algunos son de dibujitos pero este mes casi que no - Abril

Hala, pues un nuevo mes ahí va la pequeña reseña de las cosas que leí (y/o terminé de leer) el pasado:

#20. Stieg Larsson - Los hombres que no amaban a las mujeres

Regalo. Me gustó, la verdad; lo único que puedo reprochar es haber visto la película antes de leer el libro, es demasiado fiel así que no te llevas ninguna sorpresa. Vamos, que seguiré con la trilogía aprovechando que la tengo accesible aunque no la tenga. Un 8.


#21. Isaac Asimov - Fundación

Rescatado, relectura. Ciencia ficción, claro. De vez en cuando hay que revisitar a los clásicos, sobre todo si los tenías en un armario en casapadres desde tu última mudanza. 9,75.

# 22. George R.R. Martin - Los viajes de Tuf

Relectura, préstamo de M. Ciencia ficción. Señores, éste es un "debe usted leer", aunque sea en la edición horrenda en la que, intentando aprovechar el rebufo de Juego de Tronos, pusieron una armadura en la portada; editores, habría que matarlos a todos. En fin, mucho humor, algo de ecología y una lectura que te engancha desde el principio hasta el fin, con ganas de leer más y más y más. De lo mejor, no puede faltar en tu estantería (aunque falte en la mía, curiosamente; primero me lo prestó/descubrió el Sr. Mariquita y ahora tuve que presionar hasta el agotamiento a quién se lo regalé por reyes para que se lo acabara de una puñetera vez, je). El 10 lo tiene y porque no hay más alto.

#23. Neal Stepehenson - La era del diamante. Manual ilustrado para jovencitas

Ciencia ficción, el autorregalo del mes. Un futuro en el que la nanotecnología es omnipresente, en el que no existen países (o casi) sino agrupamientos de similares (por llamarlo de algún modo) con enclaves por todo el Mundo. Una heramienta maravillosa, un libro, pensado para educar a una niña en concreto que de algún modo se escapa de la familia de clase alta a la que iba dirigido, o más bien una copia de dicho libro. Y hasta aquí puedo leer. Interesante, mucho; a pesar del final (los finales, tienen que currarse los finales, hombreyá) del 8 no lo bajo.


#24. Aleix Saló - Europesadilla. Alguien se ha comido a la clase media

Historia y economía. Regalo por el Día del Libro. Pues eso, un breve recorrido histórico por Europa y el Mundo y como se han creado las condiciones que nos han traído a la situación en la que estamos. Lectura al alcance de todos (o al menos eso creo), no por eso deja de ser interesante e instructiva. Y tiene dibujitos. El único pero de los gordos que le pongo: ¿qué te costaba numerar las páginas, alma de cántaro?; los libros que no tienen las páginas numeradas me desconciertan. Sí, soy raro, nunca lo he negado. Un 7,5, enga.


#25. Douglas Adams - Hasta luego y gracias por el pescado

Ciencia ficción y humor. Nunca estuve seguro de haberme leído el cuarto libro de la trilogía de la Guía del Autoestopista Galáctico, así que cuando lo vi el otro día en una feria de viejo, con libros a 1 €, me lo pillé y así me quitaba la duda. Y no, no me lo había leído y la verdad es que tampoco me había perdido nada. El retorno a la Tierra de los dos protagonistas primigenios y lo que pasa después. Aunque sí es cierto que alguna sonrisa te echas, es prescindible. Un 6, venga, por los buenos tiempos y tal.


Bueno, no me quejo mucho pues tres de éstos son gordos gordos, como el de Petete, a ver que nos depara el puto mes de mayo, con sus jodías flores, sus putas vírgenes y las jodías comuniones. Aunque de esto último no sé por qué me quejo si no voy a ninguna yo creo que desde la mía.

Hala, buen mes y tal.
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29 de abril de 2013

Las banderas rojas de la charlatanería y el curanderismo*

En la página de féisbuk de The Richard Dawkins Foundation for Reason and Science cuelgan hoy el siguiente cómic:


Iba a ponerme a traducir y esas cosas pero es lunes, estoy cansado y tengo demasiadas labores del hogar que hacer, así que como que paso, a ver si así hago al menos una. O dos si son chicas. Además, es muy sencillo de leer y tal.

Hala, buena semana cortica. U horrenda, al tener dos lunes, que también.

(*) Sí, las dos acepciones/traducciones son correctas para quackery y no me terminé de decidir, así que fui a la papita fácil.


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23 de abril de 2013

Malditos egoístas e insolidarios, los mataría a todos. Aunque a veces los amo.

Aparcar, la batalla continua. Recorrer las calles en busca de un sitio donde dejar el coche, o el parking del curro, o cualquier otro lugar. Volver del trabajo con ganas de poner música, echarte la gata al pecho y dejarla ronronear durante media hora mientras sesteas y encontrarte que este momento se posterga durante mucho tiempo porque el puñetero barrio está lleno de egoístas, de cerdos insolidarios que dejan su coche en mitad de dos plazas porque ellos lo valen, porque les da igual, porque así no se lo rozan. Afortunadamente no tengo aún instalado el lanzallamas lateral ni las hojillas en las ruedas, afortunadamente para ellos. Aún.

Pero hay algunas veces en las que me resultan entrañables, queribles incluso. Normalmente me sucede cuando voy al curro (demasiado médico o aspirante a con coche pijo) y es cuando dejan un espacio que ellos consideran demasiado pequeño para aparcar nadie; o eso o lo que es más probable: los demás les dan igual. En esos días el parking está a reventar y sólo queda ese no sitio. Pero ¿sabes?, aunque soy más largo que la esperanza de un pobre tengo un coche pequeñito (no tanto como un Smart pero sí pequeño); me gustan los coches pequeños, no soporto los grandes y, normalmente, tampoco a quién los tiene por mostrar carencias.

Pues bien, en los días en los que sucede el sitio es suficientemente grande para que entre el coche justo justo. Vamos, dándole alante y atrás (no me importa lo más mínimo, la dirección asistida se inventó para algo) y al golpito con los otros dos insolidarios (cuando esto sucede es porque dos se han coordinado; en el caso claro de que sólo haya sido uno, se procura no tocar al inocente, pero normalmente ambos tienen como metro y pico de distancia al siguiente coche). Sí, al golpito; a mí no me molesta lo más mínimo, es sólo un coche y los parachoques están para algo, y sé que a los que lo dejaron así sí, que les joderá encontrar marquitas de otro color cuando eso era lo que intentaban evitar.

Son días de doble satisfacción, la verdad. Esos días que me hacen sonreír aunque sean las 8 y media de la mañana. Días como hoy amo a estos egoístas por alegrarme la mañana*. Y porque si no hubiera sido por ellos no habría podido aparcar, claro.

Y hoy de triple satisfacción mañanera, ¡mira lo que me han regalado! Estoy de un contento...


Hala, buena semana y eso.

(*) Sí, soy muy fan de Harry el Sucio.
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22 de abril de 2013

Citas que me gustan (37)

...pero claro, los padres de niños pequeños deben tener por fuerza un sentido de la ironía diferente al de las personas no discapacitadas.
Neal Stephenson - La era del diamante. Manual ilustrado para jovencitas.
Muy cierto, oiga.

Buena semana.
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19 de abril de 2013

El pasado que viene

Seguimos yendo pa'trás como los cangrejos y ya no hablo de la situación laboral, que me ha dejado sin palabras a pesar de que afortunadamente la crisis actual apenas me está afectando en primera persona, pero sí que lo ha hecho en el éxito que ha tenido en meternos el miedo en el cuerpo; vamos, no sé si será la puñetera situación o que me estoy haciendo mayor o ambas dos cosas, pero estoy en una época de mi vida en la que por primera vez en la historia no sólo estoy llegando a fin de mes sino que incluso estoy ahorrando un fisco (tampoco sin excesos).

Para mayor desgracia la iglesia católica ha vuelto a tener protagonismo en la vida política (bueno, ¿alguna vez ha dejado de tenerlo?) y el muy católico ministro Gallardón, el arruinador (bonito palabro) de Madrid, va a reformar la ley del aborto y no para mejor, no, sino dando un paso atrás. No va a prohibirlo de golpe, hombre, hasta feo estaría, poquito a poquito.

Espero, quiero pensar, que cuando dicha ley entre en vigor y se prohíba abortar aún cuando la vida de la madre esté en riesgo, o existe malformidad fetal, haya un nutrido grupo de médicos que practiquen la desobediencia civil y lleven a cabo los abortos, para que no sólo las niñas del opus sean las que puedan abortar en otro país (la idea del barco que practica abortos fuera de los límites territoriales sería de fácil aplicación en las Islas). Me gustaría.

Pero siempre cabe la posibilidad de que los más pobres recurran a los remedios de la abuela y ya no estoy hablando de percheros u otros instrumentos criminales, sino a las típicas infusiones abortivas de las de toda la vida. ¡Mucho cuidado, que no están exentas de riesgos!

Copio/pego/traduzco el abstract (o resumen inicial) de un artículo publicado en marzo de 2003 en el Journal of Toxicology. Clinical Toxicology, una revista científicas de esas que son de verdad. El enlace al PubMed (la base de datos de todas las publicaciones en biomedicina) aquí. Y gracias al no me acuerdo quién que lo pasó por twitter:

J Toxicol Clin Toxicol. 2003; 41(3): 235-9*.
Infusiones herbales usadas para inducir abortos.
Ciganda C, Laborde A.**
Departamento de Toxicología, Hospital Clínico, Facultad de Medicina, Montevideo, Uruguay.***

Las plantas y las hierbas han sido utilizadas para inducir abortos, pero hay muy poca información publicada que describa las más comúnmente usadas. El propósito de este informe es describir los productos herbales utilizados para inducir abortos y potenciar el conocimiento y la comprensión de sus efectos tóxicos. Se llevó a cabo un estudio restrospectivo y descriptivo de las llamadas recibidas por el Centro de Venenos de Montevideo entre 1986 y 1999, relacionadas con la ingesta de infusiones herbales con propósitos abortivos. Se identificaron un total de 86 casos que implicaban 30 diferentes especies de plantas. Las especies implicadas más frecuentemente fueron la ruda (Ruta chalepensis/graveolens), cola de quiquicho (Lycopodium saururus), perejil (Petroselinum hortense) y un producto herbal de venta libre llamado Carachipita. Los componentes de la Carachipita son poleo (Mentha pulegium), yerba de la perdiz (Margiricarpus pinnatus), orégano (Origanum vulgare) y guaycuri (Statice brasiliensis). El aborto se dio en 23 casos tras la ingesta de perejil, ruda, Carachipita, apio, Cedrón, francisco álvarez, floripón, espina colorada. De los 23 casos, 15 implicaron sólo la ingestión de las plantas, 4 usaron fármacos inyectados (presumiblemente hormonas) y en 4 casos hubo asociada manipulación instrumental auto infligida. Se dio fallo multiorgánico en aquellas pacientes que habían ingerido ruda (sola o en combinación con perejil o hinojo), Carachipita, arnica o bardana. Las muertes se dieron en un caso de ingesta de Carachipita y en 4 casos de ingesta de ruda (2 casos de ruda sola, 2 de ruda con perejil e hinojo). Se encontraron manipulaciones instrumentales autoinfligidas en 4 de las pacientes con fallo multiorgánico y en una de las que murieron. Los resultados de este informe no son concluyentes, pero parece que la ingesta de plantas que inducen abortos implica el riesgo de morbilidad y mortalidad severas.

Así que mucho cuidado. Recuerden siempre que lo natural no significa que sea bueno. Y sí, aquí te he dado material que podrías usar, pero igual no deberías. Un día de éstos me pongo a buscar remedios buenos de verdad. Bueno, el mejor es que la p. Iglesia no tenga poder y que el gobierno no legisle a su voluntad y según sus dictados, que la libertad personal sea la norma. Digo.

Salud y buen finde, desde uno que no es nada por lo que ve.

(*) Ésta es la referencia.
(**) Autores.
(***) Centro al que pertenecen.


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14 de abril de 2013

Llamando voy, llamando vengo (Actualizado)

Estamos en un mundo cada vez más globalizado y el que más o el que menos tiene gente, amigos, familia, algo, repartidos por ahí. Gracias a esto del internet podemos seguir en contacto más o menos activo pero como escuchar sus voces no hay nada, ¿no? Lamentablemente, no siempre se está conectado, o a lo mejor tu ser querido, o al que quieres amenazar, o cualquier cosa no tiene conexión a internet o como tener el auricular del teléfono pegado en la oreja no hay nada. Y las llamadas internacionales cuestan; y las nacionales también si no tienes tarifa plana. O teléfono fijo, que es mi caso.

¡Pues esto ya tiene solución! Acaba de ser lanzada una nueva plataforma, herramienta, algo: kunube. Te permite hacer completamente gratis llamadas a (casi) cualquier fijo y móvil de (casi) cualquier lugar del mundo mundial. No sólo desde el ordenador, que también, sino también desde tu teléfono fijo si tienes tarifa plana. ¿¡A qué mola!?


Como por ahora está en fase beta no está abierto del todo sino sólo por invitación. Y por cosas del destino, tengo unas cuantas que regalar. Así que si estás interesado házmelo saber en los comentarios o pídemelas al correo exseminaristayeye@gmail.com y así, por las buenas, te la mando al mail. Bueno, tiene que haber un mail para hacértela llegar, claro, tú sabes :-P

Kunube también por ahora sólo permite hacer llamadas desde España(coño) y el Reino Unido, a cualquier parte del mundo, como dije antes, pero poco a poco se irá ampliando la cobertura, prometido de verdad de la buena.

Si te decides a probarlo y detectas cualquier bug, fallo, error o comentario que quieras hacer tienes ahí un botón de "tu opinión", aunque si me lo haces a mí yo también lo hago llegar, de verdad de la buena.

Hala, buena semana y eso.

Disclaimer: bueno, sí, lo reconozco y admito, acabo de hacer publicidad, pero es por una buena causa, se los prometo de verdad de la buena. Dado que la biología no me va a hacer rico ni a retirar de la calle, si conseguimos entre todos que la persona que ha puesto este interesante proyecto en marcha consiga hacerse rico y dado que es muy cercana y eso, las probabilidades de que me retiren suben bastante. Vamos, al menos dejan de ser 0, así que venga, vamos, todos a por esta buena causa y tal.

Actualización: pues que me dicen que ya no hace falta invitación para registrarse y probarlo, así que venga, allí les quiero ver. O no, o yo qué sé.
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6 de abril de 2013

Un cuento que leí ayer

Mi autorregalo de este mes fue la novela La era del diamante. Manual ilustrado para jovencitas, interesante (por ahora al menos) historia de Neal Stephenson y en ella, en el inicio de un nuevo capítulo, está incluido el cuento que les copio:


EL CUERVO

UN CUENTO DE NAVIDAD, CONTADO POR UN ESCOLAR A SUS HERMANITOS 
Y HERMANITAS

Por Samuel Taylor Coleridge (1798)

Bajo un viejo roble
había un gran grupo de cerdos
que gruñían al mascar las bellotas;
porque estaban maduras y caían rápido.
Luego se fueron, porque el viento aumentó:
una bellota dejaron, y ninguna más había.
Luego llegó un Cuervo, al que no le gustaban esas cosas:
pertenecía, decían, ¡a la bruja Melancolía!
Más negro era que el azabache más oscuro,
volaba bajo en la lluvia, y sus plumas no mojaba.
Cogió la bellota y la enterró
al lado de un profundo río grande.
¿Adonde fue luego el Cuervo?
Fue alto y bajo. Sobre colinas, sobre valles, fue el Cuervo negro.
Muchos otoños, muchas primaveras voló con sus alas viajeras:
Muchos veranos, muchos inviernos...
No puedo contar ni la mitad de sus aventuras. Con el tiempo volvió, y con él Ella y la 
bellota se había convertido en un alto roble. Hicieron un nido en la rama más alta, y 
tuvieron hijos, y fueron felices. Pero pronto llegó un Leñador vestido de cuero, su 
frente, como un alero, colgaba sobre sus ojos.
Tenía un hacha en la mano, ni una palabra dijo, ¡Pero con muchos carraspeos! Y un 
golpe seguro, con el tiempo derribó el roble del pobre Cuervo. Sus hijos murieron, al 
no poder volar, y la madre murió con el corazón roto.
Las ramas del tronco el Leñador cortó;
y lo hicieron flotar por el curso de un río.
Lo cortaron en tablas, y la corteza arrancaron,
y con ese árbol y otro fabricaron un buen barco.
El barco, lo botaron; pero cerca de tierra
se levantó una tormenta que ningún barco aguantaría.
Chocó con una roca, y las olas lo cubrieron;
sobre él volaba el Cuervo, y graznó en el choque.
Oyó el último grito de las almas agonizantes...
¡Mira! ¡Mira! ¡Sobre el palo mayor pasan las aguas!
Muy contento estaba el Cuervo, y se alejó, y la Muerte cabalgando a casa en una nube 
encontró, y le dio las gracias una y otra vez por el festín:
Ellos le habían robado los suyos, y ¡LA VENGANZA ERA DULCE!

Me gusta. Y estoy de acuerdo, la venganza es dulce. Deberíamos vengarnos más. Y matar, matar más, pero siempre con motivo, no vayas cargándote inocentes por ahí, haz como Dexter, malvados, políticos, banqueros, etc... Por cierto, tendría que haber hecho algo con el leñador, la verdad.

Hala, buen fin de semana y eso.

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